viernes, 28 de marzo de 2008

El “boom hotelero” y la ley 29164. Gori Tumi Echevarría López, 27/3/08

El “boom hotelero” y la ley 29164

English Summary

The Peruvian cultural patrimony is at the moment in risk by a bad cultural vision of the government, who is leaving the policy on patrimony to be given by groups and commercial interest. This is a small reflection on the roll that the hotel industry is playing in this situation and how this industry presses the government to acts to its own convenience. Is very impressive to know that the hotel owners have, in Peru, power to alter the policies of the state in damage of a unique and invaluable patrimony and against of people of millenarian cultural tradition

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“En Egipto o en la Muralla China existen servicios higiénicos a la mano. Aquí, en Sacsayhuamán, por ejemplo, no hay un solo baño…” Tibisay Monsalve, gerenta general de la Sociedad Hoteles del Perú (SHP). La República, 23, marzo del 2008[1].

“…en medio de los proyectos millonarios, Monsalve vuelve a sentirse preocupada por la indiferencia estatal frente al turismo”. La República. Idem.

“Hemos propuesto tener voz en el Consejo de Ministros, es algo vital. Los empresarios hoteleros están poniendo de su parte…” Bartolomé Campagna, gerente general de Canatur (Cámara Nacional de Turismo). La República. Idem.

“El Libertador Urubamba Luxury Collection Hotel (…) pues el Luxury Collection es la marca que identifica a los hoteles y destinos únicos en el mundo con un concepto singular, que respeta la historia y el entorno”. El Comercio, 26 marzo del 2008.

En esta última semana algunos artículos (publireportajes) han aparecido promocionando el negocio hotelero, de éstos el publicado por el diario “La República” el 23 de marzo del 2008 “El boom hotelero” me parece francamente bochornoso, y es sin duda una de las más explicitas propagandas mediáticas a favor de los programas pro negocio de la “creciente” industria hotelera del país, y que obviamente pretende mediatizar la desastrosa política contra el patrimonio cultural del Perú, al que se considera un simple bien mercantil, con un argumento seudo progresista.

El artículo sin embargo es básicamente una reclamación airada de una industria que busca ser favorecida por el simple hecho que ejerce una oferta a un determinado rubro comercial, cuyo argumento fue comprado (o ¿vendido?) por el Congreso Nacional bajo cálculos premeditados de bonanza económica fiscal, que por supuesto no existen. Y esto lo dice claramente el publireportaje de la Republica; por eso los hoteleros critican la falta de “apoyo”, la falta de “compromiso”, la falta de “promoción”, la falta de “velocidad”, la “indiferencia”, la “mirada de reojo”, y la falta de una “política real” del gobierno; lo que es inverosímil por éste que acaba de dar las inauditas leyes 29164[2], y 29167[3].

Este es exactamente el mismo argumento del Editorial de El Comercio que acompañó al artículo “el Síndrome del Perro del Hortelano” del Sr. Alan Garcia Perez, la lejana fecha del 27/10/07[4]. ¿Pero por qué esta argumentación ahora, acaso las leyes no son suficientes? Obviamente no. El estado debe todavía abrir los cielos peruanos a las líneas aéreas, y debe de una vez, por que una ley no les permite a los hoteleros hacerlo, alterar los paisajes de todos los sitios arqueológicos del país (léase colocar baños) para conveniencia del negocio turístico, que esta listo y preparado para “El indetenible ‘boom’ de los hoteles lujosos” (La República, 23/3/08).

Aunque esto no sorprende, puesto que es obvio que todo se reduce a un “deal” negociado con el Estado, si sorprende la desfachatez con la cual los hoteleros reclaman una “voz” dentro del Concejo de Ministros. “Esto es vital” (La República, 23/3/08). Es vital evidentemente que los empresarios se aseguren no tener un mal negocio entre manos, para lo cual la presión al estado es fundamental. La argumentación expuesta por los empresarios, no obstante, tipifica la relación asimétrica entre un gobierno ignorante, sin personalidad ni ideas, con los expertos negociantes internacionales (ver lo que esta pasando con Machupicchu[5]), lo que se da a pesar que este gobierno es la viva voz del los intereses comerciales sobre el patrimonio natural o cultural del país.

¿Que pasaría si el gobierno deja que las políticas sobre patrimonio cultural o natural sean dadas por las grandes industrias o los intereses comerciales? Pues exactamente lo que esta pasando hoy, se darían las leyes 29164 y 29167, y se podrían baños en cualquier monumento ameno al turista 5 estrellas. Este gobierno es una empresa comercial que niega, desprecia, la identidad nacional y sólo gobierna para los intereses millonarios, de eso no hay ninguna duda; si no donde se vería una argumentación de este tipo: “Señor, voy a poner un hotel 5 estrellas. ¡Quiero que me liberen todo el patrimonio intangible!, ¡quiero baños en todos los monumentos!, ¡quiero que me abran los cielos!, ¡y quiero tener una voz en el concejo de ministros!, ¡es vital!”

Se ha dicho ya y vale la pena repetirlo nuevamente, que la ley 29164 y la ley 29167 son un simple y vergonzoso LOBBY, un producto arreglado comercial, el cual no tiene ningún interés en mejorar nada, siendo dirigida únicamente a promover un negocio mercantil en detrimento del patrimonio cultural peruano, solo para el beneficio de unos pocos y la desgracia de una nación milenaria como la nuestra. Esa es la verdad.

Esta es pues la propaganda de hoy, hecha sobre cálculos futuristas y sin el aporte de ningún intelectual peruano, pero con el aporte intelectual de muchos comerciantes obviamente. Yo me pregunto si todavía alguien se cree que a estos empresarios les importa el patrimonio cultural o arqueológico del país; o alguien se cree que “El Libertador Urubamba Luxury Collection Hotel” respeta la “historia y el entorno” de nuestro país… come on!

Gori Tumi Echevarría López

Arqueólogo

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

27, Marzo del 2008

martes, 25 de marzo de 2008

La coleccion Max Uhle. El Peruano, 18/03/08

Pedido. Intelectuales comparan su caso con el de las piezas de Machu Picchu
La colección de Max Uhle
A fines del XIX y comienzos del XX realizó excavaciones en el Perú.
Parte de ellas estaría en universidad de Estados Unidos.

Ernesto Carlín Gereda
ecarlin@editoraperu.com.pe

La semana pasada un grupo de arqueólogos e intelectuales suscribió una carta abierta en la que se pronunció sobre la necesidad de reclamar la devolución incondicional de las piezas halladas en Machu Picchu por Hiram Bingham y que se encuentran en la Universidad de Yale. En uno de los acápites de la misiva recalcan que igual trato debe ser dado a otras piezas “como la vasta colección Max Uhle de la Universidad de California-Berkeley”.

Con ello se referían a las cerca de 10 mil piezas peruanas que Phoebe A. Hearst, madre del magnate de las comunicaciones William Randolph Hearst, donó a la universidad norteamericana a principios del siglo XX y que fueron encontradas en los trabajos de arqueología del estudioso alemán. En la actualidad, este importante lote arqueológico es administrado por el Museo de Antropología de dicha casa de estudios y que se conoce poco en el Perú.

Trabajo pendiente
Consultada sobre el tema, la historiadora Mariana Mould de Pease, una de las firmantes de la misiva, señaló que hace falta documentar el caso de Max Uhle. Hizo notar que a diferencia de las piezas de Machu Picchu que han tenido la atención de público y especialistas, los restos hallados por Uhle no han obtenido similar miramiento.

La intelectual recordó que la salida de material arqueológico está prohibida desde los primeros años de la República del Perú por decreto de José de San Martín. Aunque confesó no ser especialista en el caso de Uhle, destacó que la importancia de su colección es el poseer piezas de varias partes del Perú. Entre las culturas presentes en este material estarían Paracas, Chimú, Chiribaya, Nasca, entre otras.

Por su parte, Ruth Shady, otra firmante de la carta sobre el caso de las piezas en poder de Yale, pidió cautela a la hora de tratar sobre las demás colecciones. Sin embargo, se animó a comentar que el retorno del patrimonio cultural a los pueblos de origen “es una tendencia en el mundo”. Incluso, puso de ejemplo la decisión del Congreso de Estados Unidos de ordenar al Museo Smithsoniano la devolución de material.

Algo más
Por sus hallazgos y por sus teorías sobre la cronología de las culturas precolombinas, Max Uhle es considerado como el padre de la arqueología peruana.

El recorrido de Uhle
En la última década del siglo XIX, Max Uhle viajó a Sudamérica para reunir material para el Museo Etnográfico de Berlín. Aunque su primer destino fue el norte argentino y Bolivia, al poco tiempo se trasladó al Perú. En 1899 pasó a trabajar con el auspicio de la universidad de California, la cual tenía como filántropa a Phoebe A. Hearst. Uhle hizo sus excavaciones en diversos lugares del país como Pachacámac, Chan Chan y otros.

domingo, 23 de marzo de 2008

El boom hotelero. Domingo de la Republica 23/3/08

Nota: esta muy claro que este es un publireportage oriemtado a favorecer las nefastas leyes 29164 y 29167. Si existe un boom hotelero que se promociona turisticamente??. Lo que se pretende es empujar el negocio hotelero sin considerar la oferta turística y la naturaleza del potencial material turístico; y menos los sitios arqueológicos o las zonas o paisajes naturales. Todo es un negocio de alto nivel y se pinta esto como una oportunidad comercial casi pura. Dos elementos interesantes de esta nota son el pedido de una voz en el concejo de ministros, y la anotacion de la falta de baño en Saccsayhuaman, increible. Qué manda en el Perú, la razón o el negocio? Qué esta primero, el hotel o lo que se ofrece turísticamente, cuál es la política turística del estado? GoriTumi


El boom hotelero

Una inversión de 600 millones de dólares permitiría que en dos años el Perú tenga uno de los servicios hoteleros más destacados de la región. Hay sesenta proyectos de construcción y de remodelaciones en Lima y el interior del país. Los empresarios, sin embargo, dicen que el gobierno no los apoya en su empeño: la masificación del turismo no es prioridad y tampoco se promociona lo mejor del país.

Por Claudio Chaparro
Fotos: Claudia Alva

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Imponente. Así será el Westin Libertador Lima, que se ubicará en San Isidro. Con 118 metros de altura, será el edificio más elevado de la capital.
El negocio hotelero en el Perú ha iniciado un despegue realmente arrollador. No en vano en los dos próximos años en ese sector se registrará una inversión de 600 millones de dólares, repartidos entre la construcción de modernos locales y la remodelación integral de otros. Sin embargo, ese ‘boom’ hotelero ha encontrado en el camino una contradicción: el escaso compromiso del Estado para mejorar las condiciones del turismo y la no promoción de su masificación.

Para los inversionistas hoteleros –el capital a invertir es netamente peruano– el momento económico que vive el país es oportuno. Dicen que el Perú está en vitrina. Que las próximas cumbres internacionales y los TLC significarán la visita de miles de empresarios y financistas de todo el mundo. Ellos no solamente buscarán hacer negocios aquí, también se convertirán en los principales propagandistas en el exterior de las bondades y atractivos de nuestro país. Pensando en lo que se viene es que se proyecta la construcción de hoteles de las categorías cinco y cuatro estrellas.

La mayoría de estos hoteles estarán diseñados para hombres de negocios. De todas formas, según Tibisay Monsalve, gerenta general de la Sociedad Hoteles del Perú (SHP), "no se dejará de lado el tema turístico. Por supuesto que también se apunta a ello". Pero es ahí en donde Monsalve encuentra que el Estado no corre a la misma velocidad que los empresarios hoteleros.

"Es que –afirma Monsalve– el mayor problema para traer turistas es la conectividad aérea internacional. No existen vuelos directos de Europa o Asia hacia Perú. Se habla de traer turistas chinos, pero ¿por dónde? Es una conexión muy larga, más de 24 horas entre aviones y esperas. Eso desalienta. Es un tema a resolver cuanto antes. Los hoteleros estamos arriesgando y esperamos que el gobierno priorice en verdad el factor turismo".

A DOMINAR LA REGIÓN

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Tarea. Fuera de la Plaza de Armas, los turistas no tienen seguridad. Abajo, el Marriot será un referente para nuevos hoteles.
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Aun así, la inversión hotelera no se detiene. Según cifras del Mincetur, el país cuenta con 9 mil 600 hoteles y 143 mil habitaciones. De esa cantidad, veintitrés hoteles llevan el rótulo de ‘cinco estrellas’ y treinta son de ‘cuatro estrellas’. La idea es aumentar de manera considerable los recintos de lujo. Para el 2010 se proyecta que estarán operando en el Perú 63 hoteles ‘cinco estrellas’ –de ellos, 32 estarán ubicados en Lima– y 50 de ‘cuatro estrellas’.

"Hay sesenta proyectos por desarrollar", refiere Monsalve y añade que capitales peruanos se han asociado a las marcas de grandes cadenas internacionales, entre ellas Starwood, Intercontinental, Radisson y Hyat. El 70% de las inversiones estarán concentradas en Lima, Cusco y Paracas, ciudades que mayor cantidad de turistas reciben al año.

Monsalve asegura que diez cadenas hoteleras de Estados Unidos y Europa quieren impulsar el turismo de lujo en el Cusco.

"Antes era el turismo mochilero. Pero desde el ingreso de las cadenas Orient Express y Libertador al Cusco, el turismo de lujo ya tiene cabida en la región. En esos hoteles el costo de una habitación no baja de 600 dólares", sostiene Monsalve.

Sin embargo, las inversiones también se harán en otros lugares que emergen en el panorama turístico nacional, como Chiclayo, Trujillo y Piura, en donde cadenas como Accor y Costa del Sol han manifestado su deseo de mejorar la infraestructura hotelera.

Ya en Lima se inició la construcción de lo que será el Westin Libertador, un hotel cinco estrellas ubicado en San Isidro y cuyo edificio alcanzará 118 metros de altura, el más alto del país. El grupo Brescia invertirá 100 millones de dólares en la edificación y será inaugurado a mediados del 2010.

También la cadena peruana de hoteles Casa Andina inauguró el 27 de febrero su primer hotel cinco estrellas (Casa Andina Private Collection Miraflores), con una inversión de 15 millones de dólares. Ocupa las instalaciones del desaparecido Miraflores Cesar’s Hotel y en sus 18 pisos cuenta con 148 habitaciones.

Para la funcionaria de la SHP, con la mejora en la infraestructura y en el servicio profesional, en el año 2010 el Perú tendrá uno de los servicios hoteleros más destacados de la región.

¿Y EL TURISTA?

Pero en medio de los proyectos millonarios, Monsalve vuelve a sentirse preocupada por la indiferencia estatal frente al turismo. Dice que desde Lima hay solo cuatro líneas aéreas que van a Europa: Airplus, Lan, Iberia y KLM. "Pero todos sus vuelos siempre están llenos –señala–. Ir por Estados Unidos implica tener la visa, alargar el recorrido. Eso molesta a los turistas. Se debe ampliar la gama de vuelos y establecer conexiones directas de Asia o Europa a Lima. Ese es un trabajo del Estado, motivar a las líneas aéreas, darles facilidades. De lo contrario, cómo van a llegar más turistas y cómo vamos a llenar hoteles. Lamentablemente, el turismo no es prioridad para el gobierno".

Otro punto es el servicio al turista. "En Egipto o en la Muralla China existen servicios higiénicos a la mano. Aquí, en Sacsayhuamán, por ejemplo, no hay un solo baño, no hay agua para el turista. Eso es algo básico. No basta con tener los atractivos, hay que crear el producto", comenta. Y agrega: "Colombia, con todos sus problemas y con menos atractivos, genera más turismo. El Perú está entre los países de la región que menos turistas reciben y Machu Picchu sólo tiene el 1% en recepción de turismo dentro del grupo de las Siete Maravillas. Tenemos el recurso debajo de la manga y no lo utilizamos", se lamenta Monsalve.

El ‘boom’ de los hoteles lujosos es indetenible. El tema, ahora, es cómo llenarlos, si el Estado mira al turismo apenas de reojo.

EL PATÉTICO TRATO AL TURISTA

Para el gerente general de Canatur (Cámara Nacional de Turismo) Bartolomé Campagna, la gran inversión hotelera es muy importante, pero afirma que el trato al turista, desde que llega al aeropuerto, "es patético". "Es que la atención es muy mala. Es un tema de Corpac, del Ministerio de Transportes, de Migraciones. Los turistas van por un corredor estrecho, hay muy poco personal para atenderlos y se forma un ‘cuello de botella’. Esos pequeños detalles, palabras mágicas en turismo, en el Perú no se respetan. En verdad, el turismo no es un tema prioritario para el gobierno. Hemos propuesto tener voz en el Consejo de Ministros, es algo vital. Los empresarios hoteleros están poniendo de su parte, pero necesitamos que el gobierno tenga una política de real promoción y buen trato al turista", asegura Campagna.

sábado, 22 de marzo de 2008

“Quiero saber por qué no se devolvieron las piezas”. La República, 30/5/06

“Quiero saber por qué no se devolvieron las piezas”

INVESTIGADOR • Christopher Heaney, becario de la Fundación Fullbright, sigue los pasos de Bingham en Perú.

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TRAS LOS PASOS DE BINGHAM. Christopher Heaney radica en Cusco desde el 2005.

Tu tesis de grado en Yale criticó la expedición de Bingham ¿cómo fue recibida en su alma máter?

Cuando empecé mis investigaciones en 2002, la comunidad de Yale no estaba preocupada por el rol de la universidad en la historia de Machu Picchu. Creo que la perspectiva de los estudiantes está cambiando.

Hace algunos meses el diario de la universidad publicó un artículo de opinión de una estudiante criticando la éticas del Museo Peabody por no devolver las piezas arqueológicas de MP. ¿Ha cambiado tu apreciación de Bingham ahora que llevas meses siguiendo sus pasos en el Cusco?

Antes de venir a Perú yo criticaba la expedición de Bingham. Después de diez meses trabajando al lado de los peruanos apasionados por su cultura, puedo entender el porqué Bingham quería compartir con el mundo la historia de Machu Picchu, de los Incas y del Cusco en las páginas de National Geographic Magazine. Pero estos mismos peruanos me han inculcado un gran respeto por su deseo de que las piezas sean devueltas. Bingham entendía este hecho, y creo que él fue culpable porque debió preocuparse más.

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Hiran Bingham en Machu Picchu.

Es políticamente correcto exigir la devolución de las piezas, sin embargo ¿crees que se debió presentar un juicio internacional?

Muchos han criticado este juicio como un acto político, pero eso no me molesta. Vivimos en una etapa en la que tenemos que entender que la arqueología y un sitio como Machu Picchu tienen una importancia nacionalista. Pero creo que la amenaza de juicio es un poquito fuerte, mis investigaciones me han mostrado que histórica y éticamente, Perú tiene razón y estoy intentando demostrar el porqué Bingham no devolvió las piezas.

¿Bingham recibió información y apoyo de ciudadanos cusqueños?

Claro que sí. Como saben todos los arqueólogos, es imposible explorar o excavar oficialmente sin la ayuda del pueblo. Fue celebrado por los periódicos de Cusco y Lima, nombrado Catedrático Honorario de la Universidad de Cusco, y aplaudido por la Sociedad Geográfica de Lima. Los problemas comenzaron cuando él intentó llevar las piezas a EEUU. Creo que Yale tiene que explicar por qué las piezas de Machu Picchu no fueron devueltas, pero los peruanos tienen que reconocer que su exportación en 1912 ocurrió con el consentimiento del gobierno peruano.

Dialogo con Luis Lumbreras. El Comercio 16/3/08

DIÁLOGO CON LUIS LUMBRERAS SOBRE NUESTRO PATRIMONIO CULTURAL

Cosas claras

Por Enrique Hulerig

Lo único que se conocía del acuerdo entre Yale y el Gobierno Peruano era que la universidad le devolvía al Perú 384 piezas que Bingham se llevó de Machu Picchu. La noticia, sin embargo, sufriría un vuelco: En el artículo “The Lost Treasure of Machu Picchu”, de Eliane Karp, aparecido en el suplemento dominical de The New York Times el pasado 23 de febrero, revela algunos los alcances del impenetrable acuerdo, entre otros, uno que le cede a Yale derechos sobre nuestro patrimonio por 99 años. Luis Guillermo Lumbreras, último director del INC, dialoga sobre este y otros temas, como la Ley 29164 o sus recientes trabajos en Wari. El destacado arqueólogo sostiene que existen normas legales referidas a la repatriación de las piezas que estarían siendo vulneradas por la actual comisión encargada de esa tarea.

La desinformación sobre el Memorándum de Entendimiento ha llegado al punto que se desconocía que desde hace años existen dispositivos legales que prevén la repatriación completa de la colección. ¿Cuáles son estas normas?

-Se ha pasado por encima de la Ley 28778, que establece la existencia de una comisión integrada por representantes del Congreso, del Ministerio de Justicia, del gobierno regional del Cusco y de la Municipalidad de Machu Picchu, además de los de Relaciones Exteriores y el INC. En la nueva comisión, nombrada por encima de esta norma, no aparece ninguno de estos representantes, salvo los de RR.EE. y el INC. Por lo tanto, la actual es una comisión ilegal. Aquí tengo el acta de la primera reunión de la comisión constituida por orden del Congreso: estábamos los representantes de RR.EE., de Justicia, del Congreso, yo como director del INC, el del gobierno regional del Cusco, y el de la municipalidad de Machu Picchu. Hubo una segunda reunión, el 10 de agosto del 2006, en la que se planeó una tercera para el 25 de agosto, donde ya no estuve porque dejé el INC el 20 de agosto. Se supone que debieron haber continuado, pero aparentemente no. Después no ha salido ninguna resolución derogando las anteriores ni mucho menos la ley que designó la comisión original. Esto confirma la irregularidad de la comisión actual. Independientemente de eso, que debe ser objeto de examen por la Contraloría y el Ministerio Público, el problema central es la violación de la Constitución, que es expresa en señalar en su artículo 21 que los bienes arqueológicos son de la Nación y no hay modo de transferirlos a terceros. Espero que las cosas se corrijan porque, de otro modo, el único camino que quedaría es una sanción rigurosa a quienes han violado las leyes de esta manera.

Durante su gestión al frente del INC el Estado peruano le entabla un juicio a Yale.

-Así es. El Congreso autorizó el proceso y el Estado, a través de la R.S. 253-2006-RE, dio una partida para contratar abogados en Estados Unidos. Y es que tras cuatro años de negociaciones con Yale, al final se llegaba a estos resultados inaceptables que hora el Perú está aceptando.

Como director del INC usted pidió un informe sobre la Colección Machu Picchu, lográndose identificar 4.092 piezas en la Web del Museo Peabody, sin embargo esta información desapareció a los pocos días. Yale considera que solo 384 piezas deben regresar. ¿A qué obedece ese criterio?

-Yale ha establecido un criterio indeseable: devolver solo las piezas museables, es decir, que pueden ser expuestas. Esto es subjetivo porque depende de lo que uno quiera mostrar en una exposición. Si lo que quiero mostrar son las botas de Benito Juárez, pues las muestro, por muy gastadas que estén. En el informe evacuado por Bingham en 1930 se menciona que en la entrada de uno de los recintos de Machu Picchu se encontró gran cantidad de fragmentos cerámicos. Seguramente para Yale no son museables. Me imagino están pensando solo en objetos de arte, vasijas enteras, cosas así. Habrá que ver cuán ingenuos creen que somos.

Una delegación de funcionarios del INC regresó de Yale hace poco. ¿Es posible que el MDE se esté ya ejecutando?

-Lo que tenemos es un Memorándum de Entendimiento, no un acuerdo final que diga “Hágase esto de esta manera”. Lamentablemente creo que se está caminando en esa dirección, la de cumplir con los términos de referencia contenidos en el MdE. Esta delegación del INC ha viajado a recibir, por segunda vez, el inventario de piezas. El primer viaje, hecho en setiembre, aparece reseñado en el número 29 de la revista del INC, Gaceta Cultural del Perú, de octubre del 2007. Allí, en una foto, la directora del INC muestra el inventario que Yale le entregó, supongo con las 384 piezas que decidían devolver. Ahora ha viajado con otros siete funcionarios a recibir lo mismo. ¿O qué es lo que ha recibido? La verdad no sé a qué otra cosa puede haber ido, a menos que sea a firmar el acuerdo final. Pero no sé si esté capacitada para hacerlo: le falta una orden del Congreso con consulta al Tribunal Constitucional, ya que este es un asunto que toca a la Constitución.

¿Se conoce algún aspecto del inventario?

-No, ya debiera haberse hecho público. Si la señora Bákula tiene guardado el inventario, no veo razón para que no lo dé a conocer. Ella es una funcionaria pública que tiene que obedecer las leyes peruanas, no lo que digan los caballeros de Yale. Sé de que piezas se trata y no existe ninguna que requiera de urnas especiales. No entiendo a qué se refieren quienes están de acuerdo con este MdE cuando dicen que son “piezas muy delicadas que solo la gente de Yale puede tratar”. Mi impresión es que los funcionarios que han viajado no tienen la menor adhesión por las cosas que simbólicamente son importantes para los peruanos.

LEY DE CINCO ESTRELLAS

¿Se sabe si el Congreso ha pedido la opinión de algún arqueólogo o conservador para redactar la Ley 29164?

-El texto es, fundamentalmente, una fragua de congresistas y personas con capital para invertir en negocios de alto nivel. Estos restaurantes y hoteles no están pensados para peruanos. Ya lo manifesté en una oportunidad, en agosto del 2006, cuando una ONG organizó un evento que serviría para explicarles a los congresistas los puntos de vista que los técnicos teníamos sobre el tema. Fuimos invitados a la comisión -creo estaba presidida por el señor Bruce- yo como arqueólogo, mi hijo Luis Elías como especialista en turismo y la doctora María Elena Córdoba como especialista en legislación cultural. En los tres casos nuestra posición fue tajante: la ley era inconveniente. Pensé que el proyecto había sido archivado, hasta que nos enteramos que había salido ya como ley, con términos que en ese tiempo ni siquiera habían sido redactados. El sentido de la ley era tratar de imitar lo hecho en Huaca Pucllana. Nosotros explicamos que en ningún momento el restaurante La Huaca financió la investigación arqueológica ni la conservación de Pucllana. Es un gran negocio, pero para su dueño. Para la huaca, básicamente a cargo de la municipalidad, el restaurante es una decoración. Esta es una ley poco clara, que entrega a entidades privadas la administración de los espacios que afectan los monumentos, lo que no importaría si no fuera porque esas entidades tienen por objetivo lucrar con el monumento, no preservarlo ni estudiarlo. El Estado está renunciando a su obligación de cuidar un patrimonio que finalmente no es de él sino de la Nación.

Al dispositivo le hace falta un criterio técnico: no precisa cuáles son las áreas adyacentes al monumento. ¿No habría riesgo de que construya en esos espacios y se distorsione el paisaje cultural?

-Un resto arqueológico no es otra cosa que el testimonio de un momento determinado de la historia. Y puede ser, incluso, un montón de cenizas con carbones, lo que indicaría la importancia de un sitio por haber sido el espacio donde hubo gente en torno a un hogar. Es bastante relativo el peso específico que se le pueda dar a un resto arqueológico en términos de su valor patrimonial. Cada testimonio es único y nos sirve para reconstruir una imagen de nosotros. Pero un resto arqueológico es también la transformación realizada en el medio ambiente por la intervención humana, que puede ser tanto la construcción de una vasija de arcilla como el lugar donde estuvo sentado Miguel Grau. Un ejemplo concreto: hay una pampa encima del Morro Solar cuyo único valor es ser testimonio de una etapa de nuestra historia, con un contenido simbólico específico. Por esta razón fue declarada monumento, no por los valores extrínsecos que podría tener. Ahí hubo una batalla, ese es su valor. Es lo mismo con un monumento arqueológico y su entorno. Si se le impone a esa pampa un edificio de 3 pisos, se le mata. Si se pone al lado de Machu Picchu un hotel de 5 estrellas, se le mata.

¿Entonces los entornos naturales alrededor de los sitios arqueológicos están en peligro?

-Sí. En Choquequirao ni bien se comenzó a valorizar aparecieron compradores de terrenos. No los pobladores locales sino un conjunto de personajes que compran todo. ¿Para qué? ¿Para sentarse a ver el sitio? Es evidente que es para otra cosa. Si las leyes ya permiten esto, cualquier sitio arqueológico que se plantee como una posibilidad turística podrá ser convertido en una tienda de baratijas. Ya hay una gran cantidad de propietarios nuevos cerca de Choquequirao. Por ahora tienen limitaciones, pero con la ley ya está todo justificado.

Bruce dice que Pucllana era un terral hasta que la inversión privada la puso en valor.

-Eso es totalmente falso. Los trabajos comenzaron en 1967 cuando era alcalde de Miraflores el historiador Juan José Vega, que nos llamó a un grupo de arqueólogos, dentro de los cuales estaba Isabel Flores, para examinar el sitio. De hecho Pucllana comenzó como una intervención de la municipalidad y una junta de vecinos. La creación del restaurante responde a la ampliación de un programa que consistía en hacer un restaurante para el personal. Comenzó como un restaurantito y a alguien se le ocurrió hacer un restaurante grande, y así se hizo, pero como parte de un proyecto que ya estaba en pleno funcionamiento. La condición que se puso es que de lo que cobraban una parte iría a la municipalidad. No es cierto que la iniciativa privada haya dado origen a Pucllana.

Antes de promulgar leyes específicas, ¿no sería conveniente que el Estado defina una política turística coherente? No se sabe qué tipo de turismo se quiere atraer, si educativo o comercial.

-En principio, el turismo es una fuente de ingresos. Pero tiene otro componente: es el medio a través del cual se comunican experiencias históricas o naturales a una comunidad extensa. Es un medio de entretenimiento pero también de absorción de conocimiento. Una política turística debiera comenzar del supuesto básico de que el turismo en el Perú es esencialmente cultural. El 90% de las personas que vienen al Perú no viene por sus playas: viene por el atractivo que tienen los monumentos arqueológicos, que no hay en otra parte del mundo, Machu Picchu, Nasca, Sipán. Por otro lado, si uno hace una estadística, se va a encontrar con que el 80% de los turistas son peruanos. En consecuencia debe desarrollarse una política para peruanos, no solo para extranjeros. Hay que atender el turismo del exterior; pero hay que pensar en ese 80%. Esta ley no tiene nada que ver con el turismo nacional.

¿No hubiera sido mejor considerar la posibilidad de dos leyes, una para el patrimonio monumental arqueológico y otra para el colonial?

-Sí, son cosas diferentes, incluso los especialistas son otros. Lo que ocurre es que el Estado peruano nunca le puso mucha atención al patrimonio histórico ni arqueológico. Hubo una suerte de estigma detrás de esta cosa que era de indios y era popular. Es una política totalmente diferente a la que, por ejemplo, tiene México, que canaliza una parte significativa de sus recursos vía el turismo cultural, es decir, la gente que va a México va a ver, aparte de las playas, la Ruta Maya o Teotihuacán. Y todo es inversión del Estado. El cuento de que solo con la inversión privada las cosas florecen, no es cierto. No lo es en México, no lo es en Egipto ni en Grecia y no lo es en España.

EL RESURGIMIENTO DE WARI

El gobierno regional de Ayacucho le ha encargado un Plan de Manejo para Wari, que significará, por primera vez, un circuito turístico prehispánico en Ayacucho.

Así es. Habíamos insistido con el Mincetur para que se pusiera más atención sobre Ayacucho en los programas de turismo, y es que, por diversas causas, se marginó a la región. En el Plan Nacional de Turismo, de tiempos de Fujimori, no se considera a Ayacucho una zona turísticamente manejable. Pero insistimos y el resultado fue una partida para que se hagan estudios a través de un Plan de Manejo, es decir, cómo presentar la ciudad adecuadamente, cómo convertirla en un centro de interés turístico y al mismo tiempo bien manejado desde el punto de vista arqueológico y de conservación. En Wari inicié mi carrera de arqueólogo, y no regreso a la ciudad desde 1970.

¿Una vez que empiecen las excavaciones qué se espera encontrar?

Las pocas cosas que se han logrado excavar indican que Wari era una ciudad pomposa. Pero los buscadores de tesoros le dieron vuelta, cavaron por todos lados, echaron muros, provocaron derrumbes: la ciudad está enterrada por sus propios escombros. Y apenas uno excava aparecen cosas no imaginadas, como sótanos de tres niveles con 14 ó 15 metros de profundidad -es decir sótano 1, 2 y 3 en una misma zona-, con galerías y recintos internos. Es impresionante. También comienzan a aparecer edificios de dos o tres pisos. No es tan fácil de imaginar porque lo que vemos ahora de Wari son un montón de piedras cubiertas con matorrales. En resumen, esta es una ciudad fortificada, con una suerte de guerreros-sacerdotes asociados al culto y a un régimen militar teocrático, donde las figuras divinas son parte de la parafernalia guerrera. Supongo, además, que vamos a encontrar el antecedente inmediato a la formación del imperio inca. Casi todo lo que describieron los españoles de los incas en el siglo XVI se encuentra en Wari: mitimaes, arquitectura con puertas trapezoidales de doble jamba, muros de piedra labrada, quipus, qhapaq ñan, palacios inmensos de 200 x 200 mts. con la forma de la cabeza de un felino. Ya veremos cuánto de esto es ilusión y cuánto es cierto.

LAS NORMAS VULNERADAS

Art. 21º de la Constitución Política;
Ley Nº 28296 (21/07/2004) Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, sobre todo en sus artículos VI y 34º, numeral 34.2, ambos en contradicción con las secciones 5 y 3 del MdE.
Art. 228º del Código Penal.
Ley Nº 28778 (12/07/2006) Ley de Repatriación de los objetos arqueológicos de la Colección Machu Picchu de la Universidad de Yale, cuyo Art. 2° crea la comisión de repatriación.
D.S. Nº 096-2006-EF (23/06/2006), que autoriza una transferencia de US$ 250.000 a RR.EE. para atender servicios de asesoría legal en EE.UU.
D.S. Nº 115-2006-EF (17/07/2006), que autoriza una transferencia de 2′970.000 soles a RR.EE. para cubrir costos de repatriación.
R.S. Nº 253-2006-RE (11/07/2006), que autoriza la contratación de servicios de asesoría legal (por 825.000 soles) para el proceso judicial.

Lo que Bingham nunca devolvió. La República, 2/7/07

Lo que Bingham nunca devolvió

Un reportaje publicado en el suplemento dominical de The New York Times, el diario norteamericano más influyente del mundo, insinúa que la Universidad de Yale haría bien en negarse a devolver al Perú las cinco mil piezas arqueológicas que Hiram Bingham se llevó en calidad de préstamo hace 95 años. Con muy mala leche, la nota caricaturiza al arqueólogo Luis Lumbreras y a la historiadora Mariana Mould de Pease. Peor suerte corren, entre otros, el ex presidente Alejandro Toledo y su esposa Eliane Karp. Aquí la historia de un intento de desacreditar la demanda peruana, también las reacciones de los aludidos y algunos silencios que dicen mucho.

Por Enrique Patriau

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Una de las exhibiciones más famosas del museo Peabody, en la archiconocida Universidad de Yale, en el estado de Connecticut, está conformada por piezas arqueológicas llevadas directamente de Machu Picchu a los Estados Unidos por el mítico y controvertido Hiram Bingham, después de sus excavaciones y hallazgos en la ciudadela inca. De eso hace ya 95 años.

Bingham consiguió sacar casi 5,000 piezas gracias a que el Perú se las prestó, primero por un año y después por seis meses adicionales. Bingham murió en junio de 1956 y, desde entonces la Universidad de Yale, depositaria de este patrimonio del Perú entregado en calidad de préstamo, no las devuelve. Dieciocho meses que se han extendido por casi un siglo.

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Parece absurdo pero es real. Y cuando el estado peruano, alentado por un grupo de académicos decidió gestionar la repatriación, sobrevino la inevitable polémica. El último capítulo tiene como protagonista de excepción al New York Times (NYT), que en su revista dominical del último 24 de junio publicó un extenso artículo de diez páginas narrando, desde su norteamericana perspectiva, la singular historia de lo que es en buen cristiano un despojo.

"The Possessed", es el título del informe escrito por Arthur Lubow. El autor desliza la siguiente hipótesis: los restos de Machu Picchu están bien cuidados en Yale y sería inconveniente devolverlos a un país como el Perú que no ha sabido velar por su patrimonio cultural. Se mencionan 22 piezas de oro que se robaron del Museo Inka del Cuzco, en 1993. Y tres textiles preincaicos que "desaparecieron" del Museo de Ica, en el 2004. Sin embargo, Lubow califica como "más espectacular" la pérdida de cientos de piezas del Museo Nacional de Arqueología, en 1979. Todo eso sin contar las incursiones depredadoras de los huaqueros que venden ‘sus hallazgos’ a coleccionistas peruanos y extranjeros. Según Lubaw, con una realidad tan dramática, la disputa que el Perú mantiene con Yale es de segundo orden. La verdad es que estos antecedentes no justifican de ninguna manera que piezas de valor histórico cedidas temporalmente por el Perú no sean devueltas a su lugar de origen.

"¿Dónde firmo?"

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Algunas de las cerámicas y utensilios tomados del catálogo del museo Peabody, de la universidad de Yale. Bingham debió devolverlos al cabo de 18 meses. Ahora se afirma que el Perú no está en condiciones de conservar las piezas que llevan 95 años en EE.UU.

Una de las principales fuentes del trabajo de Lubow es el profesor de antropología de Yale, Richard Burger, un estudioso del Perú que ha dirigido excavaciones en varios lugares como Chavín de Huantar, en Áncash. Con su esposa, Lucy Salazar, arqueóloga peruana que estudió en San Marcos, Burger organizó la exhibición "Machu Picchu: develando el misterio de los Incas" que entre el 2003 y el 2004 recorrió los Estados Unidos y exhibió muchos de los objetos que Bingham envió a Yale.

De acuerdo con Burger, cuando recién llegó a Yale en 1981, las piezas peruanas no se hallaban en buen estado. Incluso, algunas necesitaban un "desesperado trabajo de conservación" (lo que revela que también en Yale se cuecen habas). Buscó la cooperación del gobierno peruano para preparar una primera exhibición, pero no tuvo éxito. Pasaron los años y, por iniciativa de un amigo que colaboró en la campaña presidencial de Alejandro Toledo, Burger y Lucy Salazar consiguieron reunirse con Eliane Karp en agosto del 2001. Karp les pidió una propuesta por escrito y les solicitó reunirse en otra ocasión.

Eso no ocurrió sino hasta un año después, en agosto del 2002, en Palacio de Gobierno. Si hemos de creer en lo que publica Lubow, la escena que allí tuvo lugar rayó entre lo insólito y lo cómico. Burger y Salazar esperaron una hora y media hasta que Karp los recibió. Cuando pasaron a la habitación, encontraron, además de la ex primera dama, al arqueólogo Luis Guillermo Lumbreras, por entonces a cargo del Instituto Nacional de Cultura (INC). Toledo ingresó poco después. Entonces, según el NYT, tuvo lugar el siguiente diálogo:

- Toledo: Ya vi la propuesta (de Burger). Me parece muy buena. ¿Dónde puedo firmar? Quiero estar en la inauguración de la exhibición.

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- Karp (con el dedo levantado): Tú no vas a ir a ningún lado.

- Toledo (arreglándose el nudo de la corbata): Bueno, yo debo regresar a mi Consejo de Ministros. Todos los temas culturales están en manos de Eliane.

Luego de que el ex presidente se fuera, Karp le indicó a Burger que quería todas las piezas de vuelta al Perú.

Artículo tendencioso

Entre Burger y Lumbreras (a quien Lubow define en su reportaje como un "carismático marxista") existe rivalidad académica a raíz de las investigaciones que ambos han efectuado sobre Chavín de Huantar. Burger cree que Lumbreras influyó en Karp para exigir la repatriación de los objetos que están en poder de Yale. Según el antropólogo norteamericano, Karp es una "criatura de los sesentas, (con ideas) de París y Berkeley, de los derechos de los indígenas. Para Karp, Lumbreras es la reencarnación del ‘Che’ Guevara". Entrevistado por ‘Domingo’, Lumbreras niega tajantemente haber influido en Karp. No recuerda la reunión reseñada por Lubow, a quien acusa de haber escrito un artículo "poco honesto".

No le falta razón. El texto se dedica a caricaturizar a todos aquellos que desde el lado peruano, se han pronunciado a favor de la repatriación. No solamente a Karp o a Lumbreras. Lubow también dedica buena cantidad de tinta para dejar mal parados a otros personajes como José Koechlin, fundador de Inkaterra (organización dedicada a la conservación y protección de la biodiversidad) y Terry García, vice presidente ejecutivo de la National Geographic Society. Según el NYT, ambos tienen intereses comerciales y personales en perseguir el retorno de las piezas arqueológicas.

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Lubow se muestra especialmente tendencioso e injusto con la historiadora Mariana Mould de Pease, presentada en el artículo como una "excéntrica" mujer empeñada en conseguir el retorno de la colección desde Yale. "Muy aparte de las necedades que me puedan decir, lo realmente preocupante es que el gobierno peruano no responda una línea. De lo que se lee en el New York Times, uno infiere que no existe una política cultural en el país", declara a ‘Domingo’.

Mould se siente particularmente intrigada por el hecho de que en el artículo no declare la actual directora del INC, Cecilia Bákula. "A ella le correspondía salir", señala. Lo que más le ha llamado la atención, no obstante, es el hecho de que el ministro de Vivienda, Hernán Garrido Lecca, haya sido nombrado por el gobierno, jefe del equipo negociador con la universidad norteamericana. Al menos eso es lo que se afirma en el NYT. "Aparecen declaraciones suyas, pero solamente dice que quiere llegar a un acuerdo, sin explicar cómo", precisa Mould.

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Machu Picchu, 1911. Hiram Bigham durante excavación.

‘Domingo’ quiso confirmar con el propio Garrido Lecca si la información era correcta, pero sus obligaciones fuera de Lima hicieron imposible una comunicación. También llamamos al INC para averiguar sobre el proceso de repatriación y se nos respondió que el INC no es la entidad portavoz oficial en este tema. Algo parecido nos respondieron en la Cancillería, específicamente en la Subsecretaría de Política Cultural: "La oficina no ve el tema. Escapa a nosotros por consideraciones especiales".

En su defensa de la posición de Yale, Lubow explica que las piezas peruanas han servido para que los investigadores de la universidad arriben a conclusiones muy valiosas sobre Machu Picchu. "Si en más de 90 años no han podido averiguar todo lo que han querido, pues nos toca a nosotros. ¿O creen en Yale que son los únicos con intereses científicos?", responde Lumbreras. Los restos (huesos, cerámicas) no poseen un valor metálico. "Es lo que quedó después del saqueo de los españoles en el siglo XVI, durante la extirpación de ideologías", añade. Su peso es estrictamente histórico, y académico y, por ser de origen peruano, debería descansar en manos peruanas.

Yale oculta información al Perú

Luis Guillermo Lumbreras recuerda que encargó a Blanca Alva, actualmente a cargo de la Dirección de Defensa del Patrimonio Histórico del INC, que hiciera una transcripción del inventario de los restos de Machu Picchu en Yale, que aparecía publicado en la página web de la universidad. Según Lumbreras, Alva terminó su trabajo, pero poco después la información en la página web de Yale fue levantada. Eso también lo confirma Mariana Mould de Pease. "En un congreso de estudiantes en Ayacucho instamos a los estudiantes a revisar el catálogo, pero en cuanto comenzaron lo retiraron. Seguramente se enteraron de que entraban muchas visitas desde el Perú. Para mí es una demostración de la mala intención que hay en Yale. La información científica jamás se esconde", señala.

Piezas de Yale retornarán en 99 años. La República, 5/3/08

Piezas de Yale retornarán en 99 años

Memorando de entendimiento entre Perú y Universidad de EEUU establece condiciones que no favorecerían a Perú. En dos años la U. de Yale devolverá 350 piezas y el resto en cerca de un siglo. Se estima que Hiram Bingham se llevó cinco mil objetos.

Flor Huilca. Cusco.

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Bingham se llevó más de 5 mil piezas.

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[1] Valioso. Cerámicas como éstas se exhiben en el Museo de la Universidad de Yale en Estados Unidos.

Si bien la Universidad de Yale, EEUU, anunció que después de 94 años devolverá las piezas arqueológicas sacadas de Machu Picchu por Hiram Bingham, esa repatriación se hará con condiciones, en partes y en largos años. La totalidad de las piezas prestadas a esa universidad norteamericana serán entregadas al Perú dentro de 99 años, de acuerdo con el memorando de entendimiento firmado por el Estado Peruano y esa casa de estudios.

El memorando fue suscrito en noviembre del 2007 por el ministro Hernán Garrido Lecca en representación del Perú, pero no se difundieron ampliamente sus alcances. La República tuvo acceso al documento y presenta en esta nota los puntos controversiales del memorando que servirá de base para el acuerdo definitivo.

EL MEMORANDO

El documento señala que el Perú y la Universidad de Yale "desean resolver amigablemente todas las cuestiones concernientes a la propiedad y posesión de los materiales" y que buscan crear un modelo de cooperación y administración continua de dichos materiales, que son de importancia para el Perú y el mundo.

En ese sentido, se establece que las piezas de calidad de museo, aquellas que están en condiciones de ser expuestas –cerca de 350 según estimaciones del INC– serán devueltas al país luego de una exhibición viajera que pasará dos años recorriendo Estados Unidos, Canadá y otros países seleccionados, en conjunto, por Perú y Yale.

El cumplimiento de este punto está condicionado a la construcción de un museo y un centro de investigación que será supervisado por un directorio en el que debe participar Yale.

Sobre el resto de las piezas –se estima que todos los objetos sacados del Perú por Hiram Binhgam son más de cinco mil, muchos de ellos fragmentos de cerámica– no se precisa exactamente cuándo serán devueltos ni en qué condiciones.

Solo se establece que la Universidad de Yale tendrá derecho de usufructo sobre el total de las piezas. Usufructo, de acuerdo al documento, significa que tendrán "los derechos de posesión, uso y deleite académico, científico, con fines de curaduría y museología, estudio, restauración, ensamblaje, fechado mediante métodos químicos y físicos, exhibición, préstamo de exhibición, publicaciones y reproducción sin ningún pago monetario."

El usufructo sobre las piezas museables y "una parte de las piezas que no son calidad de museo, que deberán ser piezas sobre las cuales Yale no tiene contemplados planes de investigación" terminará cuando esté construido el museo y concluya la exhibición viajera. En ese momento serán repatriadas al Perú.

De las piezas que se quedarán con Yale, el derecho de usufructo que reconoce la posesión de ellas, terminará dentro de 99 años más. Lo que implica que al término de esos años la Universidad de Yale recién podrá devolverlas al Perú.

Otro de los puntos preocupantes del memorando es que el Perú renuncia a la jurisdicción nacional para resolver las diferencias que puedan darse sobre las piezas. Las controversias se resolverán en el distrito judicial de Connecticut, EEUU, en la Corte Superior de ese Estado y estarán sujetas a las leyes de ese Estado. Ambas partes, además, reconocen expresamente "que la propiedad que es objeto de esta disputa tiene un valor bastante mayor que U$ 200 mil dólares y que su ciudadanía es diversa".

Según David Ugarte, ex director del Instituto Nacional de Cultura del Cusco, las condiciones en las que se establece la devolución son preocupantes, pues la Universidad de Yale asume derechos que no le corresponden, toda vez que las piezas son de propiedad del Perú y deben ser devueltas sin ningún tipo de condiciones, salvo la cooperación académica.

"Reflejan una actitud paternalista. Nos están diciendo que reconocen que los objetos son nuestros pero que ellos seguirán disponiendo de ellos hasta que nos los devuelvan. Una parte la entregarán en algunos años y el resto en 99 años más. Eso no es aceptable", indicó.

Se mostró, además, preocupado por la valoración que les asignan a las piezas incas. Si bien aclara que el patrimonio cultural no es cuantificable, 200 mil dólares es una suma bajísima para cotizar la colección. Recordó que cuando salieron del Cusco pinturas y objetos incas para ser exhibidos en Europa, la aseguradora le asignó un valor de 25 millones de dólares.

Advirtió que la Asamblea Universitaria de la Unsaac se reunirá el lunes para emitir un pronunciamiento exigiendo se reconsideren los puntos de este memorando en el acuerdo final que debe firmarse pronto.

Jorge Flores Ochoa, antropólogo y reconocido estudioso de la cultura inca, señaló que la posición de Yale es contradictoria con el consenso mundial que facilita la repatriación de tesoros a sus lugares de origen, sin condiciones. Precisó además que las piezas que no son museables no deberían esperar 99 años para regresar al país, porque son de particular importancia para las investigaciones arqueológicas. Ello no implica que habrá restricciones para los investigadores de Yale ni de otras partes del mundo que quieran acceder con fines de investigación. Recordó que en EEUU se aplica la Ley NAGPRA que regula la restitución a los pueblos indígenas de los objetos extraídos de sitios ceremoniales. "Esa misma norma debe aplicarse en este caso", precisó.

ANÁLISIS

Mariana Mould de Pease
Historiadora

"El proceso de devolución de los materiales arqueológicos que Hiram Bingham retirara de Machu Picchu entre 1909 y 1916, para depositarlos en la Universidad de Yale, se inició en 1912, como se puede verificar en los medios de comunicación cusqueños. Entonces, al igual que ahora, el gobierno del Perú y el gobierno regional inca tenían serias dificultades de comunicación, por lo que Yale, con la financiación de la National Geographic Society, pudo imponer sus condiciones y criterios. Sin embargo, en 1990 el gobierno de George Bush promulgó la ley que regula la restitución a los pueblos indígenas estadounidenses de los objetos retirados de sus tumbas. Por lo que ahora, para los estadounidenses, es una vergüenza que Yale sea tan arrogante, y se pregunta si hay alguna posibilidad de que los indígenas de América del norte se pongan al lado de los indígenas del sur del continente, en esta restitución cultural".

Editorial. Acuerdo cuestionado. La Republica 18/3/08

Acuerdo cuestionado

Más de un centenar de intelectuales y artistas, entre los cuales historiadores, arqueólogos, docentes universitarios y personalidades ligadas a nuestro quehacer cultural han publicado un documento en el cual cuestionan los términos del acuerdo firmado por el ministro Hernán Garrido Lecca en representación del gobierno peruano y autoridades de la universidad estadounidense de Yale a propósito de las piezas y material arqueológico que Hiram Bingham extrajo de Machu Picchu y que se encuentran depositados en dicho centro de estudios.

Este es un problema que en pocos años será centenario y que varios gobiernos han tratado de resolver. Como es sabido, el explorador norteamericano –que no fue el descubridor de Machu Picchu en 1911, pero sí quien dio a conocer la existencia del santuario inca a nivel mundial– realizó trabajos de limpieza y excavaciones en el recinto de la ciudadela y extrajo ceramios y otros restos, respecto de los cuales pidió autorización al gobierno peruano para su traslado temporal a los EEUU con fines de estudio.

Estos materiales se encuentran desde hace mucho en la Universidad de Yale, que es la depositaria del legado de Bingham, pero la posición oficial del Perú al respecto es que no se trató en modo alguno de una donación sino de un préstamo y que –habiendo superado largamente cualquier plazo temporal para su estadía en el exterior– deben ser devueltos al Estado, que es su propietario legal y debe ser quien se encargue de su custodia, conservación y exposición ante nacionales y extranjeros.

El entredicho ha dado lugar a reiteradas conversaciones entre representantes de la Universidad de Yale –que inicialmente se consideraba "propietaria" de dicho legado– y enviados del Estado peruano. Se habían registrado lentos avances, como que Yale aceptara que únicamente era depositaria de esos bienes culturales, hasta que de pronto se produjo el viaje del ministro Garrido Lecca, quien anunció que el problema estaba resuelto, y que Yale devolvería gran parte de lo que retiene en el momento en que el Estado construyera un museo de sitio en el Cusco donde se pudiera conservarlo. La otra parte del legado quedaría en dicho centro de estudios, quien lo expondría en adecuadas condiciones.

La posición de los firmantes del documento insiste en que el ministro Garrido Lecca actuó por su cuenta y sin el asesoramiento especializado que el caso requería, y que las condiciones pactadas no son las más adecuadas, ya que los peruanos debimos recuperar el íntegro del patrimonio cultural depositado en Yale, por tratarse de piezas raras y únicas, las cuales pueden contribuir de modo decisivo a resolver algunas claves del pasado de Machu Picchu. Lo que no se sabe es si, a estas alturas, es posible variar el acuerdo.

viernes, 21 de marzo de 2008

Académicos dicen no a acuerdo con Yale. Peru 21, 13/3/08

Académicos dicen no a acuerdo con Yale

Solo por provenir de Machu Picchu, los artefactos que tiene la Universidad de Yale son invalorables. (Foto: Paul Vallejos)

4Consideran que Yale no tiene derecho a establecer condiciones para devolución de piezas.

Destacadas figuras de nuestro mundo cultural e intelectual han dirigido una carta abierta al presidente Alan García donde lo instan a reconsiderar el Memorando de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) que el ministro Hernán Garrido Lecca firmó, en nombre del Perú, con la Universidad de Yale el pasado 14 de setiembre de 2007.

Según el acuerdo con la universidad estadounidense, las piezas que Hiram Bingham halló en Machu Picchu -y que se llevó hace casi 100 años con la condición de devolverlas- regresarán en los próximos dos años. Eso sí, con la condición de que el Perú construya un museo para albergarlas. Sin embargo, no volverán todas, solo aquellas 'con calidad de museo' que, según un catálogo preparado por Yale, serían 384 de las más de 4 mil que tiene en su poder. Las demás permanecerán en Estados Unidos, en calidad de 'usufructo', por 99 años más. Es decir, si bien la universidad reconoce la propiedad peruana de las piezas, su uso y destino será determinado por ella.

INACEPTABLE. Los firmantes del comunicado -entre los que figuran Carlos Bustamante Monteverde, Walter Alva, Ruth Shady, Salomón Lerner, Martín Benavides, Mariana Mould de Pease, Marco Martos, Carmen McEvoy, María Rostworowski, Nelson Manrique y otros- señalan sus objeciones al documento firmado por Garrido Lecca y se las plantean a Alan García en estos términos:

"Consideramos inaceptable que la Universidad de Yale pretenda mantener algún poder de decisión y derecho de usufructo sobre estos materiales. Por lo tanto, lo instamos a reconsiderar el alcance y la puesta en práctica de cualquier acuerdo que pueda derivarse del memorando de entendimiento, de manera que respete los principios éticos para su devolución (...) sin condiciones ni tutela alguna (...) Al mismo tiempo, concordamos con la Universidad de Yale en la necesidad de establecer los medios necesarios para la repatriación de estos materiales, y urgimos a su gobierno a asignar los recursos necesarios para su transferencia, conservación, exposición y uso".
Los principales reparos expuestos en la carta abierta son: 1) El compromiso del Perú de construir un museo para albergar los objetos, en cuya operación intervendrá Yale. 2) El poder entregado a Yale para decidir qué piezas deben exhibirse. 3) La entrega de los objetos en usufructo por 99 años más. 4) El derecho de Yale a objetar la entrega de las piezas si, desde su perspectiva, el museo no está listo o no cumple con las condiciones señaladas por ella. 5) La entrega de 40 artefactos para una exposición viajera. 6) La aceptación del Perú para solucionar cualquier conflicto en un tribunal estadounidense.

Memorandum de Entendimiento Perú-Yale. 14/09/07

Memorandum de Entendimiento

Publicado en: http://peru.icomos.org/memorandum.htm

Memorandum de Entendimiento (este “MdE”) fechado el 14 de septiembre del 2007, suscrito entre el gobierno del Perú (Perú) y la Universidad de Yale (Yale).

Por cuanto, el Perú y Yale han conversado para crear una nueva relación de colaboración a largo plazo centrada en torno a la investigación, la educación y los artefactos y materiales relacionados con las excavaciones de Hiram Bingham en Machu Picchu (los “Materiales”); y

Por cuanto, Yale y el Perú reconocen que los Materiales constituyen un tesoro de la humanidad y que los monumentos de Machu Picchu fueron apropiadamente declarados Patrimonio Cultural Mundial por UNESCO, y

Por cuanto, el Perú ha correcta y justamente honrado los logros y la memoria de Hiram Bingham, cuyos descubrimientos y contribuciones a la arqueología y geografía son mundialmente respetados; y

Por cuanto, por más de noventa años Yale, se ha desempeñado como administrador de los Materiales, los ha conservado, preservado, investigado y puesto a disposición del público y de la comunidad académica internacional para ver y estudiar este patrimonio cultural históricamente reconocido; y

Por cuanto, el Perú y Yale, desean resolver amigablemente todas las cuestiones concernientes a la propiedad y posesión de los Materiales; y

Por cuanto, dentro de este espíritu de colaboración, Yale y el Perú desean crear una relación de colaboración que asegure el futuro de la conservación, el estudio y la exhibición de los Materiales;

AHORA POR LO TANTO, es la mutua intención de Yale y el Perú el trabajar de manera expedita y de buena fe hacia una negociación, ejecución, e implementación de un Acuerdo de Administración en Colaboración de los Materiales Arqueológicos Inca de Machu Picchu ( el “Acuerdo”), y, con esta finalidad, aquí acuerdan en principio que ese Acuerdo contendrá los siguientes términos:

Sección I. Principios de Cooperación, Colaboración y Amistad. El Acuerdo deberá ingresar en el espíritu de una colaboración amistosa entre el Perú y Yale. Es la intención crear un modelo de cooperación y administración continua de los Materiales que son de importancia histórica para Yale y el Perú y de importancia cultural para el pueblo del Perú y el mundo. El Perú expresa su gratitud a Yale por la administración, conservación y contribución intelectual relativa a estos Materiales durante más de nueve décadas, y por la novedosa erudición y exhibición que se ha dado bajo la administración de Yale. Yale le expresa su gratitud al pueblo del Perú, cuyos antepasados crearon los materiales históricos que los científicos y curadores de Yale han conservado, expuesto y estudiado durante estas nueve décadas.

Sección 2. Definiciones.
Las Piezas de Calidad de Museo, como se utilizan en este MdE, significan aquellas piezas dentro de los Materiales que, al momento de este Acuerdo, son idóneas y competentes para ser expuestas en una exhibición de museo. Las Piezas de Calidad de Museo específicamente contempladas en este Acuerdo son aquellas documentadas en el Inventario de Objetos de Calidad de Museo de las Excavaciones en Machu Picchu por la Yale-Expedición Científica Peruana de 1912 entregado a los representantes del Perú el 14 de septiembre del 2007.

Las Piezas que No son de Calidad de Museo, como se usan en este MdE, significan aquellas piezas dentro de los Materiales que, al momento de este Acuerdo, no son idóneas y competentes para ser expuestas en una exhibición de museo.

El Derecho de Usufructo, como se usa en este MdE, significa los derechos de posesión, uso y deleite académico, científico, con fines de curaduría y museológicos, incluyendo pero no limitándose a estos derechos explícitos: los derechos de estudio, restauración, ensamblaje, fechado mediante medios químicos o físicos, exhibición, préstamos de exhibición, publicación relacionada y publicación de representaciones o hacer reproducciones o copias en cualquier medio o formato; no se requiere ningún pago monetario por tales derechos.

Sección 3. Las Futuras Colaboraciones en Arqueología e Historia Natural. El Perú y Yale intentan crear una relación de colaboración para el futuro estudio, educación, investigación conjunta, y exhibición centrada alrededor de los Materiales y artefactos similares. Esta relación de colaboración deberá incluir una Exhibición Viajera de los Materiales, la construcción de un Museo y un Centro de Investigación, y extenderse a otras actividades de colaboración.

(a). Las Provisiones de la Exhibición Viajera. Dentro del año de la fecha de ejecución del Acuerdo, Yale acepta reconstituir a sus expensas la exhibición de Materiales, creada bajo los auspicios del Museo Peabody de Yale para que sirva de Exhibición Viajera que pasará dos años visitando varios lugares de los Estados Unidos, Canadá y otros países seleccionados conjuntamente por el Perú y Yale. El lugar final será el Cuzco, Perú y en el caso que no se haya completado la construcción del Museo y Centro de Referencia Machu Picchu, en cuya eventualidad el lugar temporal sería el Museo Peabody de Connecticut, EE. UU. donde los Materiales serán albergados, hasta que se concluya la construcción. La Exhibición Viajera deberá incluir las piezas de Calidad de Museo (excluyendo las piezas duplicadas o inconsistentes con la estructura narrativa de la exhibición), otros artefactos prestados por Yale, y al menos 40 otros objetos de similar calidad e interés a ser prestados (a sus expensas) por el Perú. Las partes intentan que la Exhibición Viajera sirva de vehículo para promover la comprensión de la vida y la cultura inca, y el turismo a los sitios inca en el Perú. El Perú y Yale deberán colaborar en promover y publicitar la Exhibición Viajera. La Exhibición Viajera también deberá promocionar las ventas de mercadería apropiada hecha por los artesanos y la industria peruana. El Perú y Yale han designado a Richard Burger para que sirva de curador de la Exhibición Viajera. Las rentas netas realizadas por cobros de admisión especiales y de la mercadería de materiales peruanos como parte de la Exhibición Viajera deberán ser usadas para suscribir el planeamiento y la construcción del Museo y Centro de Investigación Machu Picchu. El Perú designará un representante responsable de la promoción de la Exhibición Viajera y su programa de mercadería, y de facilitar el proceso de préstamo.

b.) El Museo y Centro de Investigación Machu Picchu. El Perú acuerda planear y construir a sus expensas un museo en o alrededor del Cuzco (el “Museo y Centro de Investigación Machu Picchu”) para albergar las piezas de Calidad de Museo, que reunirá niveles de seguridad, y otras especificaciones técnicas acordadas entre las partes. Una vez que el Museo esté terminado cómo se ha especificado y revisado que ya esté operativo, pero no antes de la Exhibición Viajera haya efectuado su ya acordada gira internacional, las piezas de Calidad de Museo serán transferidas a esa instalación. Un Directorio Asesor de expertos en arqueología o campos afines serán involucrados en la planificación y la operación del Museo y Centro de Investigación Machu Picchu. El Directorio Asesor deberá consistir de dos miembros nombrados por el Perú y dos miembros nombrados por Yale y una quinta persona seleccionada por la mayoría de votos de los miembros ya nombrados, que servirá de Presidente. El Museo y Centro de Investigación Machu Picchu deberá incluir un reconocimiento a la memoria de la vida y obra de Hiram Bingham.

c.) La Colaboración Futura y Continua. El Acuerdo deberá incluir otros planes para actividades de colaboración conforme acuerden las partes.

d.) La Disposición de los Materiales.

i.) El Acuerdo deberá prever que Yale reconoce al Perú el derecho de propiedad de los materiales; y

ii.) El Acuerdo deberá pasar a Yale los Derechos de Usufructo de los Materiales, cuyos derechos deberán extenderse por un término previsto más abajo en el sub párrafo (iv), excepto por lo que le sub párrafo (iii) pueda prever.

iii.) Cuando el Perú haya cumplido sus obligaciones relativas a la Exhibición Viajera y la terminación del Museo y Centro de Investigación Machu Picchu y haga que se encuentren listos para estar operativos, los Derechos de Usufructo de Yale sobre las Piezas de Calidad de Museo, y de una parte de las Piezas que no son Calidad de Museo que deberán ser piezas sobre las cuales Yale no tiene contemplados planes de investigación y que serán designadas en el Acuerdo, deberá terminar. Las piezas sobre las cuales terminarán los Derechos de Usufructo de Yale serán en ese momento devueltas al Perú.

iv.) El término de los Derechos de Usufructo referidos en el párrafo ii.) será de 99 años.

v.) El sub párrafo i.) será dependiente y estará condicionado por la simultánea concurrencia del sub párrafo ii.), más arriba.

vi.) A Yale se le asegurará acceso con propósitos de investigación a las piezas devueltas al Perú bajo el Acuerdo, y los investigadores peruanos tendrán acceso con propósitos de investigación a los Materiales albergados en el Museo de Peabody de Historia Natural.

Sección 4. La Elección de Foro y Jurisdicción.

a.) El Acuerdo deberá proveer que cualquier disputa que surja del Acuerdo o sea relativa a él, o incluya asuntos que son sujetos de este acuerdo, serán adjudicados al Distrito Judicial del Distrito de Connecticut, Estados Unidos. Ambas partes expresamente reconocen al Distrito Judicial del Distrito de Connecticut, Estados Unidos que tiene jurisdicción sobre ellas y jurisdicción en rem sobre la propiedad que es sujeto de este contrato. Ambas partes más aún expresamente reconocen que la propiedad que es objeto de esta disputa tiene un valor bastante mayor que $200,000 y que su ciudadanía es diversa. Si y solo si, a pesar de ello los aquí se apersonan, el Distrito Judicial del Distrito de Connecticut, Estados Unidos careciera de jurisdicción sobre este sujeto que es materia, entonces cualquier disputa que surja de este Acuerdo o esté relacionada con él será adjudicada a la Corte Superior del Estado de Connecticut, Distrito Judicial de New Haven; o, si y solo si ninguna de las partes de las aquí aludidas cortes tendrá jurisdicción para oír judicialmente tal disputa, en cual sea la corte que tiene jurisdicción.

b.) El Acuerdo estará sujeto a las leyes de Connecticut, sin tener en cuenta sus conflictos con los principios legales.

Sección 5. Las Provisiones Generales

a.) Acuerdo Definitivo. Las partes deberán trabajar diligentemente para producir una acuerdo dentro de 60 días; proveyendo, sin embargo, que las provisiones de este acuerdo no estarán atadas a las partes salvo y hasta que un acuerdo final y definitivo satisfactorio a ambas partes haya sido negociado, completamente ejecutado y entregado.

b.) Las partes acuerdan que con la ejecución del Acuerdo aquí contemplado, el Gobierno del Perú exonerará a Yale de cualquier reclamo legal por los Materiales resultantes de circunstancias anteriores.

c.) Este MdE:

i.) Constituye el acuerdo entero entre las partes concernientes a la materia que aquí es sujeto, y suspende todos otros acuerdos, escritos o entendimientos previos, orales y escritos, respecto a ello;

ii.) Puede ser enmendado solo por escrito firmado por ambas partes,

iii.) Ha sido revisado y negociado por ambas partes y su consejo, y será construido sin tener en cuenta ninguna presunción o otra regla que requiera construir contra la parte que redacte las provisiones que será interpretadas;

iv.) Puede ser ejecutado por las partes separadas, cada una de las cuales cuando sea ejecutada constituye un original, pero todas las cuales juntas deberán constituir uno y el mismo instrumento.

v.) Cada una de las partes representa que tiene pleno poder y autoridad para entrar, hacer ejecutar, y entregar este MdeE. Cada persona que ejecute este Mde representa que él o ella tiene pleno derecho, autoridad y capacidad para actuar en nombre de la parte para la cual se ejecuta este MdE.

Gobierno del Perú

Por: firma ininteligible de Hernán Garrido Lecca.

Universidad de Yale

Por: Dorothy K. ...... apellido ininteligible.

Reiteran que Perú es propietario de piezas arqueológicas en poder de Universidad de Yale. Andina 20/3/08

Ministro Garrido Lecca precisa que así lo determina memorando suscrito
21:31 Reiteran que Perú es propietario de piezas arqueológicas en poder de Universidad de Yale.


  • Piezas en universidad de Yale provenientes de Machu Picchu. Foto:ANDINA/INC
  • Lima, mar. 20 (ANDINA).- El Memorando de Entendimiento firmado entre el Estado peruano y la Universidad de Yale establece el reconocimiento de la titularidad del Perú sobre el material arqueológico extraido del santuario de Machu Picchu hace casi un siglo por Hiram Bingham.


    Así se precisa en un comunicado remitido por el ministro de Salud, Hernán Garrido Lecca, en su calidad de comisionado presidencial en las negociaciones para recuperar el material arqueológico que se encuentra actualmente en la universidad estadounidense de Yale y que fue llevado a Estados Unidos por Hiram Bingham de Machu Picchu.

    El comunicado busca responder a la inquietud manifestada la semana pasada por un grupo de distinguidos miembros de la comunidad intelectual peruana e internacional, quienes publicaron una carta abierta al presidente de la República, Alan García, en relación a las negociaciones que el Gobierno viene llevando a cabo con la mencionada para el retorno del mencionado material arqueológico.

    "Ante la aparente desinformación es necesario precisar, antes que nada, que el Memorando de Entendimiento provee explícita e inequívocamente el reconocimiento de la titularidad del Perú sobre los materiales. (Sección 3, punto “d”)”, precisa el comunicado.

    Destaca así mismo que como resultado de las gestiones realizadas a la fecha, el Perú cuenta, por primera vez, con un inventario total de dicha colección verificado in situ por profesionales del Instituto nacional de Cultura (INC).

    De lograr un acuerdo final, las piezas más importantes se exhibirían en un museo que para este fin construiría el Gobierno del Perú en el Cusco; "no por exigencia de Yale sino porque Machu Picchu y nosotros los peruanos nos lo merecemos".

    La participación de Yale en el Comité Asesor para la construcción de dicho espacio no constituye una imposición sino una muestra sólida de colaboración de una de las universidades más importantes de los Estados Unidos de América y el mundo, añade el pronunciamiento.

    "No es correcto afirmar que memorando otorga a Yale el derecho de decidir cuáles piezas pueden ser aptas para exposición (“piezas de calidad de museo”) y cuáles, no teniendo esta calidad, podrían ser destinadas a uso en investigación”, indica.

    Asimismo, agrega que la definición de “museable” y “no museable” es una división basada en el aspecto práctico del uso de las piezas y no es trascendente ni siquiera para fines de la oportunidad en que cada pieza retornará al Perú.

    "De prosperar un acuerdo final, buena parte de las piezas “no museables” retornarán al Perú conjuntamente con las museables", subraya.

    “Debemos tener presente que ha trascurrido casi un siglo desde que esas piezas salieron del Perú y que ha sido este Gobierno el que ha enfrentado con realismo y decisión las gestiones para la devolución de las piezas arqueológicas de Machu Picchu a nuestra patria”, sostiene el comunicado.

    (FIN) LIT/CCR