martes, 28 de marzo de 2017

Hunt Oil renuncia a megaproyecto de gas en el Lote 76. EC, 27/3/17


Hunt Oil renuncia a megaproyecto de gas en el Lote 76

Firma estadounidense abandona la exploración en el que es considerado el segundo Camisea por los expertos de gas

Hunt Oil renuncia a megaproyecto de gas en el Lote 76
El Lote 76 está en la misma área de influencia que Camisea.
Juan Saldarriaga
La sangría de lotes de hidrocarburos continúa. Mientras Perú-Petro y el sector privado debaten la mejor manera de reanimar la inversión petrolera, más empresas devuelven lotes al Estado. Solo en el 2016 se registraron 15 contratados terminados, mientras que en el 2017 se registró uno más: el 135, de Pacific Exploration. Pero hay más malas noticias, esta vez en el campo del gas.

Día1 supo de fuentes fidedignas que la petrolera estadounidense Hunt Oil ha iniciado el proceso de abandono del lote 76 (Madre de Dios), considerado por los expertos en hidrocarburos como un segundo Camisea.
La petrolera planearía devolver el lote en junio o julio de este año, tras cumplir las formalidades requeridas para estos casos. ¿Por qué habría tomado esta determinación?
PERFORACIÓN FALLIDA
Todos los expertos en hidrocarburos concuerdan en que el lote 76 posee un enorme potencial de gas. Según el Libro Anual de Reservas de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas, el lote alberga 8,7 trillones de pies cúbicos (TCF) de gas natural en recursos prospectivos. 
Algunas publicaciones incluso especularon que podría albergar tanto gas como tres Camisea. 
Para demostrar esto, sin embargo, es necesario perforar. Y eso fue lo que hizo Hunt a finales del 2014. 
Lamentablemente, el pozo perforado no encontró su objetivo. Debido a ello, la estadounidense decidió hacer un paréntesis de hasta dos años en la exploración para volver a evaluar el proyecto. A ese efecto, solicitó y obtuvo del Gobierno una extensión de tres años a su contrato (del 2015 al 2018) hasta acumular 10, máximo permitido por ley en fases de exploración.
Al 2017, sin embargo, la petrolera solo habría cumplido con reprocesar la información del lote, pero no tendría tiempo para perforar otro pozo -como exige su contrato-, por lo que preferiría devolverlo. 
Para exploración Hunt Oil preveía perforar hasta 8 pozos en el lote 76, con una inversión de US$745 mlls. en un plazo de 7 años. Perúpetro puntualiza que concedió a la estadounidense  una extensión de tres años a partir de agosto del 2015. La agencia señala que planea ampliar los plazos de los contratos de exploración ( de hasta 10 años hoy), previa revisión de los términos contractuales y planes de trabajo.
COSTO LOGÍSTICO
Según expertos en hidrocarburos, el abandono del lote 76 refleja no solo las dificultades geológicas a las que se enfrentan las empresas que perforan pozos en la selva, sino también las trabas logísticas.
Hunt Oil renuncia a megaproyecto de gas en el Lote 76

Bárbara Bruce (quien fuera gerenta general de Hunt Oil en el Perú) dijo a Día1 en diciembre del 2015 que la perforación del primer pozo en el lote 76 costó US$160 millones.   
De acuerdo a estimaciones de las empresas petroleras, la logística representa más de la mitad de la inversión requerida para perforar pozos en la selva. Y de ese monto, la mayor parte corresponde al transporte de equipos y personal por helicóptero.
Ello, debido a que la legislación ambiental impide a las empresas petroleras abrir vías de acceso en la Amazonía.
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http://elcomercio.pe/economia/dia-1/hunt-oil-renuncia-megaproyecto-gas-lote-76-noticia-1979290

Perú SAT-1: lo que el Estado hará con el satélite peruano. EC, 20/11/16

Perú SAT-1: lo que el Estado hará con el satélite peruano

El Perú SAT-1, el primer satélite nacional de observación, ya empezó a registrar sitios arqueológicos peruanos

Perú SAT-1: lo que el Estado hará con el satélite peruano
Cuatro veces al día, los técnicos del CNOIS descargan imágenes del Perú SAT-1 para procesarlas. (Percy Ramírez)
Casi todo lo relacionado al satélite Perú SAT-1 es extremo. Cada día, por ejemplo, esta máquina da la vuelta al planeta 14 veces, y en cada giro soporta temperaturas que van de los 150 °C bajo cero hasta los 200 °C. En su órbita de norte a sur, a 694 kilómetros de la superficie terrestre, el primer satélite de observación peruano circula a una velocidad constante de siete kilómetros por segundo. A ese ritmo, solo cinco minutos le bastarían para recorrer una distancia equivalente a toda la costa del país, de Tumbes a Tacna. 
Tan dinámicas como sus características son los usos que espera dar el Estado al Perú SAT-1. El Ministerio de Cultura, por ejemplo, planea usar las imágenes de alta resolución para mejorar el catastro de los 190 mil sitios arqueológicos que hay en el país. El sector Ambiente quiere aprovecharlas para constatar el avance de la minería ilegal en la selva. Incluso la Contraloría General de la República planea utilizarlo para monitorear la construcción de grandes obras públicas. 
Hasta el momento, la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (Conida), que depende del Ministerio de Defensa y tiene a su cargo el Perú SAT-1, ha firmado convenios con diez instituciones para el aprovechamiento de las imágenes. Otros organismos que ya buscan acuerdos similares son los ministerios de Salud, Transporte, Energía y Minas, Agricultura y Producción, así como gobiernos subnacionales. 
Perú SAT-1: lo que el Estado hará con el satélite peruano
“Muy pronto, todos verán el gran ahorro que supone el satélite para el monitoreo del país. Imagínese cuánto gasta hoy el Estado en vigilar la tala ilegal. Todo eso se simplificará”, señala a El Comercio el coronel de la Fuerza Aérea Edgardo Barrueto, director del Centro Nacional de Operaciones de Imágenes de Satélite (CNOIS), responsable directo del Perú SAT-1
El satélite peruano fue lanzado al espacio el 15 de setiembre desde la estación de Kourou, en la Guayana Francesa. Según Barrueto, hasta ahora la máquina se encuentra en fase de pruebas y calibraciones. Se espera que en diciembre entre en servicio regular por los próximos 10 años, el tiempo de su vida útil. 

—Alistan plan de trabajo—
Los ministerios de Defensa y Cultura fueron los primeros en suscribir, en octubre, un convenio para la utilización de las imágenes del Perú SAT-1, cuando la máquina llevaba poco más de un mes en órbita. Para César Astuhuamán, jefe de la Dirección de Patrimonio Arqueológico Inmueble del Ministerio de Cultura (DPAI), el satélite es una herramienta crucial para subsanar el incompleto registro de monumentos prehispánicos del país. 
De acuerdo con el funcionario, de los 190 mil sitios arqueológicos que tenemos, solo 12 mil están registrados de alguna forma y apenas 200 tienen su inscripción completa y saneada ante el Estado. “Hay tanto por hacer, que debemos priorizar algunas áreas. Empezaremos por aquellas zonas declaradas patrimonio mundial, como las Líneas de Nasca, Caral, Machu Picchu, Chavín de Huántar y el Qhapaq Ñan”, dice Astuhuamán. 
Perú SAT-1: lo que el Estado hará con el satélite peruano
En los próximos meses, el Ministerio de Cultura coordinará con el CNOIS qué sitios arqueológicos debe priorizar el Perú SAT-1. Según Astuhuamán, un buen punto de partida sería fotografiar espacialmente el Centro Histórico de Lima, debido a que es una zona que se conoce bien gracias a la fotografía aérea que se desarrolló aquí desde los años 40. 
El objetivo de la DPAI es tener para julio del 2017 un primer catálogo de imágenes satelitales y datos que puedan consultarse desde cualquier lugar del país. “Es un reto metodológico que empezó con la fotografía aérea. Hay que integrar la información, que esté al alcance de todos”, señala Astuhuamán. 
—El satélite y la polémica—
La Comisión de Defensa del Congreso analiza si se investigará a funcionarios involucrados en la compra del Perú SAT-1, por un supuesto favorecimiento indebido a la empresa francesa Airbus Defense and Space en el proceso.
En las últimas semanas, tanto el ex presidente Ollanta Humala como el ex titular del Consejo de Ministros Pedro Cateriano han defendido la compra y han señalado que no hubo ningún tipo de “direccionamiento”.
—Más datos—
El Estado Peruano pagó 573 millones de soles por el satélite Perú SAT-1. El aparato tiene un tiempo de vida proximado de 10 años.
El satélite pesa 400 kilos. Está construido a base de carburo de silicio, un material que permite usarlo en condiciones extremas de temperatura.
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http://elcomercio.pe/sociedad/peru/peru-sat-1-lo-que-estado-hara-satelite-peruano-noticia-1947881