alfredo lozadaPor: Alfredo Lozada Bonilla
El periodista Guido Lombardi recordaba, que en sus años mozos la Huaca Pucllana era un cerro abandonado usado para montar bicicleta. Décadas después dicha huaca miraflorina era el lugar escogido por algunos para fines menos ingenuos: fumarse unos tronchos de marihuana.
Hoy en día, la Huaca Pucllana es ejemplo de puesta en valor del patrimonio cultural, visitada por miles de turistas. Esto a diferencia de la mayoría de los cerca de 400 monumentos arqueológicos que posee Lima, muchos invadidos, en peligro de invasión y abandonados a susuerte.
¿Cómo se logró recuperar la Huaca Pucllana del abandono del Estado? La constitución de su Patronato y el compromiso y visión de su Presidente Germán Krüger fueron fundamentales, sumándose a este gran trabajolas palabras mágicas “inversión privada”.
Luego de muchas vueltas por la falta de un ordenamiento legal, en el 2000 se permitió concesionar unrestaurante turístico anexo a la huaca, que genera ingresos que permiten mantener y continuar con supuesta en valor, aportar para la investigación y la independencia económica.
La Huaca Pucllana se olvidó del clásico “no hay recursos para ponerte en valor” del INC, ahora se financia sola.
Este modelo exitoso fue ejemplo para en el 2007 elaborar y proponer la Ley de promoción del desarrollo sostenible de servicios turísticos en bienes del patrimonio cultural, cuyo autor fue el Congresista Carlos Bruce.
Su objeto era poner en valor bienes inmuebles del patrimonio cultural, a través de los ingresos por concesiones para la prestación de servicios como restaurantes y hoteles, con todos los candados y protecciones para el cuidado de nuestro patrimonio cultural bajo el liderazgo del INC, ahora Ministerio de Cultura.
Así, con un ordenamiento legal, poder replicar el modelo de la Huaca Pucllana.
Luego de idas y venidas, el Poder Ejecutivo vio en la ley una herramienta para proveer de recursos al patrimonio cultural, por lo que la apoyaron y se aprobó.
La referida Ley, N° 29164, tuvo el reparo de algunas autoridades regionales, que argumentaban que “se pretendía vender a los chilenos el Machu Picchu” ¿? En vista de esa oposición, se modificó señalando que los Gobiernos Regionales decidirían que bienes serían de aplicación de la Ley.
El Poder Ejecutivo debía reglamentarla en 120 días, han pasado 8 años y no lo ha hecho.
Ahora se ha emitido un Decreto Legislativo que posibilita proyectos de gestión con el sector privado o público en el patrimonio cultural, que esperará también reglamento ¿No hubiera sido mejor de una vez reglamentar la Ley 29164? ¿Cuánto de nuestro patrimonio cultural hubiera sido puesto en valor si la Ley hubiera sido reglamentada y ejecutada? ¿Cuánto trabajo y riqueza se hubiera generado?¿Cuánto monumentos arqueológicos se hubieran salvado de la invasión y el abandono? Se ha perdido tiempo y patrimonio, pero aún queda mucho y sobre todo mucho por hacer y hacer bien.
(*) Magister en acción política, especialista en gestión pública