martes, 20 de abril de 2010

El gobierno peruano desiste seis cargos en demanda contra la Universidad de yale. Abril 20010

En Vísperas del Primer Centenario del “DESCUBRIMIENTO (?)” de Macchu Picchu: Universidad de Yale a Punto de Apropiarse de MILES de Piezas Arqueológicas del Cuzco - Perú.

EL GOBIERNO PERUANO DESISTE SEIS CARGOS EN DEMANDA CONTRA LA UNIVERSIDAD DE YALE

Dr. Hugo Ludeña

En los próximos días, la Corte Federal de Connecticut resolverá la demanda judicial que el gobierno del Perú presentó en los Estados Unidos para que la Universidad de Yale devuelva las colecciones arqueológicas de Machu Picchu. La Universidad de Yale retiene esta coleccion desde 1916 en el Peabody Museum of Natural History de esa universidad, en un insólito e inaceptable caso de secuestro de patrimonio cultural del Perú.

Ante la reiterada negativa de el museo Pebody de devolver las colecciones que le fueron prestadas temporalmente en 1916 para su estudio científico, el gobierno peruano anunció varias veces que se vería en la necesidad de solicitar su devolución mediante una demanda judicial. Pero la universidad de Yale alega tener derecho de propiedad sobre las mismas, en vista del tiempo transcurrido de 90 años.

A pesar que consta en documentos oficiales que desde 1920 el gobierno peruano reclamó a la universidad la devolución de las colecciones, la universidad solicitó al Perú varias prórrogas, las cuales le fueron concedidas. Pero las autoridades del Museo Nacional de Antropología y Arqueología de Lima no se dieron cuenta, o no se acordaban que, desde que Hiram Bingham llegó al Perú, su plan era no devolver las piezas de Machu Picchu, como consta en su correspondencia archivada en la National Geographic Society, que fue la institución que financió sus expediciones de exploración y excavaciones en el Perú.

EL MEMORANDUM DE ENTENDIMIENTO

Los abogados de Yale han planteado muy recientemente la posición de tener derecho de propiedad sobre las colecciones peruanas, y con ese motivo, ambas partes en 2007 acordaron mediante un documento privado que el Perú tendría la propiedad legal de las piezas arqueológicas, siempre y cuando aceptase las condiciones que impondría la Universidad de Yale.

Entre esas condiciones, se acordaría entre ambas partes que piezas arqueológicas serían exhibidas en una gira conjunta para recaudar fondos que organizaría la U de Yale. Después, una cierta cantidad de piezas serían llevadas a un museo o centro de investigación en el Cusco cuya construcción sería financiada por el Perú, y en parte por Yale. La parte más controversial de dicho acuerdo llamado “El Memorando de Entendimiento” estaba en que Yale se reservaría el derecho de mantener en el Museo Peabody una parte de la colección de Machu Picchu por otros noventa años más. También se establecía que el Perú, renunciando a su soberanía, se sometería a la jurisdicción de los tribunales norteamericanos, en caso de cualquier reclamo.

LA LEY 28778 PARA LA RECUPERACION DE LAS COLECCIONES DE MACHU PICCHU

A pesar que existe una ley expresa y una Comisión de Alto Nivel presidida por la Cancillería del Perú, insólitamente, y por encima de la ley, en 2007 el gobierno designó al ministro de vivienda, que después fue ministro de salud, como el representante del Perú para negociar un llamado “Memorando de Entendimiento” preparado por la U de Yale, con el conocimiento y consentimiento de algunas autoridades peruanas.

Dicho memorando fue mantenido en secreto durante cinco meses, hasta que se publicó su contenido en los Estados Unidos de Norteamerica. Entonces, el Perú se retiró del acuerdo y en 2008 anunció que reclamaría las piezas arqueológicas judicialmente.

Nuevamente, la “Comisión de Alto Nivel” creada por ley y presidida por la Cancillería, se volvió a encargar del asunto y el Ministro de Trabajo Jorge Villasante, anunció que la demanda contra la U de Yale sería presentada ante un juez en el Cusco. Se anunció inclusive que estarían a cargo de esa gestión el Ministro de Educación y otras personalidades políticas.

En Lima trascendió que mientras tanto el ex- Ministro de Vivienda, después Ministro de Salud y sus asesores viajaron varias veces a Washington y a Yale y que también llegaron a Lima varios emisarios de la Universidad y que se realizaron varias reuniones a puerta cerrada.

Cuando ya estaba lista la demanda para ser presentada, y Villasante se aprestaba para iniciar los trámites judiciales en el Cusco, en un Consejo de Ministros, se acordó que se presente una demanda en el Juzgado de Washington DC. a través de la embajada del Perú. Entrevistado Villasante por los medios, declaró que también se podía presentar simultáneamente otra demanda en el Cusco, lo cual no hizo.

LA CONFISCACION DE LAS COLECCIONES POR LA UNIVERSIDAD DE YALE

Con el tiempo, los asesores de Yale pretenden darle respaldo legal a esa especie de confiscación de patrimonio cultural peruano, alegando la figura legal de la prescripción según las leyes norteamericanas.

La demanda peruana fue presentada originalmente en diciembre de 2008 en un juzgado de Washington D.C. (Distrito de Columbia), pero atendiendo al pedido de los abogados de la U de Yale fue desestimada y derivada al Juzgado Federal de Connecticut donde está ubicada esa universidad.

Hace dos años en un documento titulado "Mitos y hechos", Yale rechazó la propiedad peruana de la colección de objetos y afirmó que cuenta con "título jurídico sobre los materiales".

EL ABANDONO DEL CASO EN 2009: YALE CONTRA-ATACA

Pero lo que más llama la atención es que en 2009, durante más de seis meses el expediente estuvo en abandono, debido a que el gobierno peruano, al haber fracasado en sus gestiones para que la demanda sea vista en el juzgado de Washington D.C. decidió dar por concluidos los servicios del estudio de abogados contratado.

Todo indica que los asesores del gobierno peruano que vieron desde su inicio el caso de la recuperación de las colecciones arqueológicas de Machu Picchu no midieron bien las consecuencias de someter al Patrimonio Cultural de la Nación ante un juzgado extranjero, renunciando a la soberanía del Estado, pudiendo reclamar esas colecciones en el Perú, mediante el procedimiento administrativo que correspondía.

Ante la inercia del gobierno peruano durante 2009, los abogados de Yale presentaron un escrito al juez de Connecticut, solicitándole en los primeros dias de enero de 2010 que se archive la demanda del Perú, por haber prescrito los plazos legales, incluso en la ley peruana, para reclamar la devolución de las colecciones de Machu Picchu.

UNA NUEVA ESTRATEGIA DE ÚLTIMA HORA DEL PERU

Ante el pedido de la Universidad de Yale de enero de 2,010 la Embajada del Perú en Washington ha contratado un nuevo estudio de abogados, para que defienda su causa. Mientras tanto, entre enero y marzo de 2010 un grupo de “lobby” de la universidad se encargó de convencer oficiosamente a las autoridades peruanas para que retiren algunos de los cargos, con lo cual, habría la posibilidad de que el caso continúe y se llegue a alguna solución judicial.

El martes 9 de marzo la Associated Press (AP), la Agencia EFE de Noticias y los medios internacionales dieron la noticia:

“EL PERU ACEPTO RETIRAR LAS ACUSACIONES DE FRAUDE Y ASOCIACION ILICITA DE SU DEMANDA CONTRA LA UNIVERSIDAD DE YALE”

(AP). –Marzo 9. El Perú aceptó retirar las acusaciones de fraude y asociación ilícita de su demanda contra la Universidad Yale. Mediante un documento presentado hace pocos días a la corte que ve el caso, retiró seis de las 17 acusaciones de su demanda de 2008, en la que exige que Yale devuelva las piezas que el explorador Hiram Bingham III se llevó entre 1911 y 1915.

La decisión se produjo luego de que contratara nuevos abogados, quienes dijeron que esto simplificaría el caso y “facilitará la resolución” de la disputa si el Perú retira algunos cargos contra Yale.

Otras agencias noticiosas informaron que los representantes de Yale habían advertido que esas acusaciones violaban reglas contra demandas triviales.

''Perú descartó todas las acusaciones de que Yale haya hecho algo malo de manera intencional'', dijo Jonathan Freiman, el abogado de la universidad. ''Nos alegra que lo hayan hecho, pero creemos que el resto del caso está igualmente equivocado y también debería ser retirado''.

LOS CARGOS QUE SUBSISTEN

Sin embargo, subsisten importantes cargos en los cuales se expresan los perjuicios que Yale ha infringido al Perú. Efectivamente, la universidad de Yale ha rehusado a dar a conocer el inventario original por el cual en 1916 su representante debidamente acreditado por la universidad y por la National Geographic Society, recibió en el Museo de Historia Nacional en Lima mas de 70 cajones conteniendo las colecciones de Machu Picchu que Hiram Bingham solicitó exportar temporalmente para su estudio científico.

Otro de los cargos importantes presentado por el Perú contra la Universidad de Yale, se refiere al abuso de confianza y a la exposición de las colecciones en otros Estados sin la debida autorización del Instituto Nacional de Cultura, exponiéndolas en varios Estados más, por lo cual recaudó ganancias por más de seis millones de dólares.

"Yale has wholly betrayed Peru's trust and confidence." "Yale has exploited its holding of the Machu Picchu collection for commercial and financial gain at the expense of the interests of the Peruvian people and in violation of the fiduciary obligations that Yale owes Peru."

Las acusaciones aún vigentes dicen que Yale violó la ley peruana al no devolver las piezas a pesar de contar con un permiso especial del gobierno por tiempo limitado, y al negarse a devolverlas. La demanda acusa a la universidad de resistirse a informar qué objetos fueron devueltos y cuáles no.

Yale dice que devolvió decenas de cajas con objetos en 1921 y que Perú sabía en ese momento que la universidad retendría algunas piezas. La institución dice que éstas son ''principalmente fragmentos de cerámica, metal y hueso'', lo cual no es cierto.

Ante el pedido de la universidad estadounidense para que la justicia de ese país desestime el reclamo peruano debido a que fue presentado muy tarde, el Perú ha rechazado ese argumento diciendo que la universidad de Yale nunca fue dueña de los objetos, que fueron sacados de Machu Picchu hace casi un siglo y que su reclamación no está sujeta a ningún plazo de prescripción bajo la ley peruana. También asegura que Yale no se hizo valer como dueña de los objetos hasta finales de 2008.

Las autoridades peruanas retiraron seis de las diecisiete acusaciones de su demanda debido a las presiones de los “Lobbystas” norteamericanos y peruanos que desde hace varios años asesoran a la U de Yale, y aunque los asesores de la embajada del Perú en Washington afirman que Yale ha violado acuerdos de propiedad cultural al negarse a devolver los artefactos, tienen la esperanza de llegar a algún acuerdo.

La universidad de Yale ya se ha pronunciado claramente al respecto y mediante sus voceros ha anunciado que el gobierno peruano debería retirar todos los cargos.

EN EL PERU NO SE INFORMA NADA AL RESPECTO

A pesar que ya han pasado más de tres meses, en el Perú no se informa nada al respecto, y todavía hay quienes afirman que en 2011 se celebraría el Primer Centenario del Descubrimiento de Machu Picchu.

De nada han valido los esfuerzos del Perú para que Machu Picchu sea declarado en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, o una de las Maravillas del Mundo Moderno; ni los trabajos de emergencia para la reconstrucción de las vías que conducen a Machu Picchu dañadas por las lluvias y desastres naturales. El Museo Peabody de la Universidad de Yale ha utilizado desde el ano 2001 todos sus recursos, válidos o no, para quedarse con las colecciones arqueológicas de Machu Picchu.

El público del Perú tiene derecho a saber como y por qué se han producido sucesivamente tantas irregularidades e ilegalidades en torno a las colecciones arqueológicas de Machu Picchu hasta el extremo de estar a punto de que la Nación Peruana pierda un Patrimonio Cultural Declarado que es herencia legada por nuestros antepasados y orgullo del pueblo.

No se puede desligar al monumento de Machu Picchu de los bienes muebles que formaron parte del mismo, sobre todo porque las excavaciones de los edificios y tumbas que realizó en el Cusco Hiram Bingham y el equipo de supuestos científicos de la National Geographical Society y la Universidad de Yale entre 1909 y 1916, se presentaron como una misión de buena voluntad que fue acogida amigablemente por los peruanos.

POSICION DE LA NATIONAL GEOGRAPHIC SOCIETY

El mismo Bingham dejó documentos que prueban que, estando en vida, siempre reconoció formalmente la obligación de él, de la Universidad de Yale y de la National Geographic Society de cumplir con devolver al Perú todos los materiales arqueológicos, incluidos los planos, fotos, colecciones de Historia Natural libretas de campo e informes, conforme se indicó en las Resolución que autorizó su salida temporal del Perú.

Durante los últimos años Terry García en representación de la National Geographical Society se ha pronunciado públicamente en el sentido que todas las piezas arqueológicas y colecciones de Machu Picchu retenidas en Yale sean devueltas al Perú. Sin embargo, la NGS no ha realizado ninguna acción concreta para que esos materiales culturales retornen a su lugar de procedencia.

La National Geographic (NGS) financió las expediciones de Hiram Bingham a Machu Picchu y es co-responsable de que la Universidad de Yale devuelva o no las colecciones de Machu Picchu al Perú. Sin embargo, el gobierno peruano ha realizado solitariamente todos los reclamos para su devolución desde 1920 hasta la fecha.

EL PRIMER CENTENARIO DEL DESCUBRIMIENTO DE MACHU PICCHU EN 2011

Es muy lamentable lo que sucede, estando a las vísperas del Primer Centenario del llamado descubrimiento científico de Machu Picchu. Ahora se podrá entender con mayor claridad por qué es indispensable la creación del Ministerio de Cultura, para que se encargue de defender el valioso y diverso Patrimonio Cultural del Perú. También se siente la ausencia del Consejo Nacional de Cultura y de una Política Cultural coherente con las necesidades y posibilidades que ofrece el Siglo XXI.

Obviamente que no ha sido una buena decisión, dejar en manos de la burocracia del Instituto de Nacional de Cultura (INC), del Ministerio de Educación ni de los políticos y sus asesores que secretamente suscribieron el penoso “Memorando de Entendimiento” entre el gobierno peruano y la U de Yale. Tampoco habría sido una buena gestión la que realizó la Embajada del Perú en Washington, al plantear una demanda judicial contra la universidad en Washington D.C., la misma que se ha perdido al haber sido desestimada por el juez.

El gobierno peruano ha tenido que dar por concluidos en 2009 los servicios del estudio de abogados norteamericanos que contrató, y se ha malgastado varios cientos de miles de dólares en honorario y viajes inútilmente.

Habría que averiguar, quién ha recomendado al nuevo estudio de abogados contratado, porque la primera recomendación que dio fue que se retiren seis de los cargos presentados contra Yale. Los voceros de la universidad de Yale han respondido que el Perú debería retirar todos los cargos, sin dar ninguna señal que reconocerá los derechos del Perú.

Resulta pertinente que las autoridades culturales y diplomáticas del Perú informen cuales fueron los criterios seguidos para sustentar los reclamos presentados sucesivamente a la Universidad de Yale durante los últimos nueve anos. El público peruano merece una amplia explicación que le deben todos los actores de esa trama tan funesta, en la que han intervenido de alguna forma u otra conocidos funcionarios desde los diversos órganos del Estado entre el año 2001 hasta el presente 2010.

Las páginas de los diarios y las pantallas de los medios deberían estar abiertas para recibir los informes y opiniones de esas personas, para estar advertidos, y no caer en los mismos errores en casos futuros. Quizá, este es el momento, para que dejando de lado protagonismos y poses personales, se reúnan esas personas y hagan y digan algo que les sirva a las generaciones futuras para la Defensa del Patrimonio Cultural del Perú. No sera bueno guardar silencio, porque será un mal ejemplo para el público y para los jóvenes.

Cuando el gobierno peruano se apresuraba a firmar un acuerdo definitivo basado en el llamado “Memorando de Entendimiento” el 7 de Marzo de 2008 un grupo de intelectuales peruanos y extranjeros tuvieron la valentía de remitirle una “Carta Abierta” al Presidente de la República, Dr. Alan García Pérez, alertándolo para que evite que los funcionarios de su gobierno sigan adelante apoyando las nefastas maniobras que se realizaban en contra de los intereses de la Nación

Esta vez, el peligro es mayor, porque los “Lobbystas” que recibirán sus “honorarios de éxito” (success fees) por los resultados que se obtengan en contra del Perú en torno al caso de Machu Picchu están a punto de concretar sus malévolos planes.

Habrá que hacer algo para evitarlo.

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