lunes, 11 de mayo de 2009

Sobre la Ley 29529. Comentario. Gori Tumi Echevarría López

Sobre la Ley 29529. Comentario.

El mensaje de Víctor Corcuera es importantísimo y nos afecta a todos. La alteración de la Ley 28529 puede traer consecuencias nefastas para el patrimonio cultural peruano, y que decir para los Guías Oficiales de Turismo que van a ver terriblemente perjudicados sus medios directos de subsistencia. Esta Ley, como otras que el estado esta dando, redunda únicamente en contra del patrimonio nacional al liberar la resposabilidad del gobierno por su protección o por su habilitación apropiada para su uso social, o actividad turística.

Esta Ley se apareja con la desastroza Ley 29164 (que aún falta ser totalmente abolida) cuyo objetivo es convertir el patrimonio en bienes físicos comerciales; la ley 29164 es tan aberrante que trata al patrimonio cultural como si sus propiedades físicas fueran únicas e inalterables, y como si, sin ningún tratamiento científico, estos bienes pudieran ser habilitados turísticamente. Este es en realidad el punto crítico de toda la ley 29164 y de la transformación de La Ley 28529: la enajenación final del patrimonio cultural del Perú.

Explico, los Guias Oficiales de Turismo, como Victor Corcuera, son los intermediarios directos entre el turista y el patrimonio cultural o natural del Perú (sitios 
arqueológicos, históricos, reservas naturales, etc), bajo cuya guía técnica cualquier persona adquiere una experiencia directa con nuestra herencia. Esta labor es extraordinaria si consideramos el poco criterio del gobierno peruano en el tratamiento de sus recursos culturales o naturales, o en la habilitación turística de estos bienes. El Guía de turistas debe estar capacitado para, en un intercambio cultural, lograr una visita apropiada y satisfactoria sin que los bienes culturales o naturales peruanos sufran deterioro o alteracion alguna. Esto solo se logra con capacitacion real, académica.

Los bienes culturales peruanos son extremadamente variados y todos y cada uno de ellos, desde una piedra hasta un sitio multicomponente (cultural o natural), tienen propiedades particulares por lo que requieren un tratamiento y una habiilitación especial para su puesta en valor y su uso turístico, y esto lo sabe un Guía de Turistas capacitado. Un Guía de Turismo capacitado académicamente sabe por ejemplo que los sitios arqueológicos peruanos NO SON sitios turisticos, y para que estos lo sean requieren un tratamiento variado, investigación, consolidación, habilitación, circuito, etc, es decir una completa puesta en valor. 

La habilitación indiscriminada de los sitios arqueológicos por ejemplo, mediante la habilitación de toda clase de guías turísticos, lo único que busca es, primero, desacreditar la profesionalización del Guía Oficial de Turismo, y, segundo, la apertura irresponsable e indiscriminada de los sitios arqueológicos, históricos, culturales o naturales del Perú, para su uso puramente comercial y para el beneficio de los interes económicos. No hay manera de escapar a esta intencion de la ley.

La apertura indiscriminada del patrimonio cultural y natural del Perú, y la creación de multiples guías sin capacitación adecuada lo único que va a a acarrear es la destrucción de los recursos turísticos y el eriquecimiento de los intereses capitalistas, a los que no le interesa ni la tradición ni el patrimonio.

Hay que anotar, para vincular el arte rupestre a este problema, que uno de los bienes culturales más propensos a ser destruidos por esta actitud irresponsable (interesada) del gobierno, son los sitios arqueológicos con arte rupestre. Muchas veces hemos escuchado que los sitios arqueológicos con arte rupestre, una vez se conocen, pueden ser puestos al servicio del turismo inmediatamente, lo cual es falso. La apertura indiscriminada de estos sitios ha generado desastrozas experiencias como se puede ver claramente en sitios como Checta en Lima, o Toro Muerto en Arequipa. La exploración de estos sitios con fines turísticos, sin una adecuada puesta en valor, sin la mediación de especialistas acreditados en bienes culturales, es desastroza.

El gobierno debe entender que la exploración subrepticia de los sitios arqueológicos, la habilitación indiscriminada del patrimonio cultural y la desafectacion profesional de los Guías de Turismo solo traen como consecuencia la destrucción del patrimonio, ese patrimonio que no existe para serivir de plataforma comercial del enriquecimiento mediatico, El patrimonio no es, como dice Víctor Corcuera desde la trinchera del especialista en turismo, un centro de diversión sino un lugar de transmision de conocimientos. El patrimonio cultural peruano es el testimonio físico de nuestra existencia, es el reflejo de nuestra conciencia colectiva, base de nuestra autoestima e identidad.

La desafectación profesional de los Guías de Turismo constituye el derrivo de una valla que evitaba, mediante la guia adecuada, la destrucción indiscriminada del patrimonio nacional.

Yo personalmente me adiero a la causa de los Guías Profesionales de Turismo, sin reparos, y sin desmerecer la capacidad de nuestros compatriotas en el conocimiento de sus recurso culturales o naturales. El patrimonio cultural y natural del Perú es extraordinario y único, y en cualquier condición histórica (con más turismo o menos turismo) se debe propugnar siempre su trato técnico adecuado, por profesionales técnicos o científicos veraces, capacitados y acreditados por las instituciones peruanas y avalados por las leyes nacionales.

Gori Tumi Echevarría López
Arqueólogo
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Presidente. Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR)

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